Tuvo lugar el pasado martes del corriente, un hecho financiero y económico exitoso e histórico en los anales de nuestro país con la emisión de bonos soberanos en guaraníes por un valor de 1.000 millones de dólares a un plazo sin precedentes de 12 años. Por primera vez, nuestro país emite bonos convertidos desde ahora en globales y en nuestra moneda, lo que implica un sustancial apoyo por parte del mercado internacional de capitales.
Son varias las consecuencias de este hecho exitoso e histórico como dijimos, pero veamos primeramente que la causa de todo ello se encuentra relacionada a la confianza de los mercados internacionales debido a que contamos con bases sólidas fortalecidas desde la gestión pública, resultado de la buena gestión por parte del gobierno del presidente Santiago Peña junto con su equipo de colaboradores empezando por el ministro de Economía y Finanzas.
Lo acaecido no es un hecho producto del azar o de la suerte. La realidad es que se vienen haciendo bien los deberes lo que consideramos merece ser apreciado por los compatriotas, aunque sabemos que muchas veces el reconocimiento muchas veces no se da en el mismo lugar donde se realizan cambios, sino de parte, por ejemplo, de agencias de notable renombre internacional como lo ocurrido con el primer grado de inversión obtenido por nuestro país en el año 2024 por parte de la Moody’s Ratings, luego se tuvo la reafirmación de la calificación por la Fitch Ratings y con la calificación obtenida desde la Standard and Poor’s a finales del año pasado.
Desde el exterior observan con detenimiento a nuestro país al punto los resultados provechosos provienen de causas bien fundadas. Se puede comprobar, y esto no lo decimos solo nosotros, que contamos con una política económica responsable, coherente y consistente en el tiempo. Esto no se puede menospreciar dado que los países en el mundo están precisamente frente a un contexto internacional delicado marcado por la volatilidad y la incertidumbre.
Esta emisión de bonos, por ende, es una nuevamente noticia positiva para el Paraguay por cuanto que dicha emisión es el resultado de la confianza y credibilidad del gobierno ante los mercados internacionales, más todavía que se realizó en nuestra moneda local. Esto reduce la alta dependencia del dólar en estos escenarios, ofreciendo un ambiente de mejor predisposición hacia un balance en el tipo de cambio lo impacta sobre el nivel de precios, junto con detalle importante seguidamente a mencionar.
Ese detalle está en la posibilidad de conseguir a partir de ahora financiamiento a largo plazo y a bajo riesgo. Debemos tomar en cuenta al respecto que los bonos soberanos si bien son emitidos por los gobiernos para conseguir financiamiento, también están supeditados a elementos que constantemente son mencionados y que las más de las veces no las apreciamos con su debido rigor.
Precisamente, esos elementos son el riesgo país y el contexto político- económico del país emisor de los bonos, cuestiones en los que Paraguay viene logrando avances significativos y que algunos los desconsideran adrede enceguecidos por mezquinas ambiciones.
La emisión de bonos soberanos en guaraníes, en consecuencia, no es soplar botellas como dice el refrán. Es el resultado de causas que debemos apreciar porque guardan relación con los intereses de nuestro país, sin distingos de banderías políticas o alguna que otra mezquindad política. Es sustituir la deuda en dólares con vencimientos a largo plazo y una forma de demostrar en los hechos que nuestra moneda es fiable para los inversionistas globales, los que a partir de ahora tendrán en sus portafolios bonos en guaraníes emitidos por Paraguay.
Todo ello tiene, finalmente, un agregado a ser conocido y reconocido. La demanda de bonos soberanos en guaraníes tiene repercusiones igualmente favorables para las empresas paraguayas. Al ampliarse la base de potenciales inversionistas se reducen los costos de financiamiento desde los capitales extranjeros para así financiar inversiones en el sector privado.

