Realizar inversiones económicas en el Paraguay será más fácil, tendrá menos impuestos y aba­ratará las cargas para hacer más negocios. De ese modo habrá un fuerte crecimiento de la actividad económica que traerá indefectiblemente mejor nivel de vida para miles de personas, gracias a los nue­vos puestos de trabajo que se multiplicarán. Todo eso y más se podrá lograr con las nue­vas leyes que está proponiendo el Gobierno y que los legisladores están estudiando.

Mirando el futuro cercano como una obra que hay que comenzar a construir en la actualidad, las autoridades nacionales con­templan una serie de propuestas de nuevas normas jurídicas para impulsar con mucha fuerza el desarrollo. Con las leyes se quiere afianzar lo que ya se ha conseguido, ade­más de impulsar nuevas conquistas eco­nómicas y sociales. Tres de esos proyectos de leyes ya los aprobó el Senado y se espera ahora la anuencia de la Cámara de Diputa­dos para que en el plazo más breve se pue­dan aplicar los nuevos instrumentos jurídi­cos que impulsarán el desarrollo.

Entre las propuestas legales que se están preparando, una busca modificar el régi­men de maquila a fin de posibilitar más facilidades y darle mayor impulso al sec­tor. Con otra de las normas se quiere pro­porcionar más incentivos fiscales a los inversionistas nacionales y extranjeros. Y en el tercer proyecto de ley aprobado se establece la política destinada a la produc­ción y el ensamblaje de equipos eléctricos, electrónicos, electromecánicos y digitales.

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Con la ley que establece la política de ensamblaje se pretende acelerar el pro­ceso de industrialización del país. Esto para insertar a la economía paraguaya en las cadenas internacionales de valor mediante los incentivos que atraigan inversiones, generen empleo calificado y faciliten la transferencia tecnológica. Para ello la norma prevé la exoneración de impuestos para importar bienes y adqui­rir materiales para la producción. Con las nuevas disposiciones se quiere crear un régimen atractivo para comerciar los artí­culos producidos y ensamblados mediante los beneficios de esta nueva ley.

Generar mayor cantidad de puestos de trabajo es uno de los propósitos que se busca. Se explicó que con la modificación de la Ley de Maquila se espera la creación de 35.000 nuevos empleos directos. La norma prevé que la mitad de estos puestos de trabajo sea para las mujeres.

“Este nuevo régimen de maquila hace que sea más atractivo permitiendo que las empresas se puedan instalar en el Para­guay, y que sea cada vez más competitivo y que se tenga un régimen simplificado de exportación”, explicó el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, cuya cartera es la principal gestora de las disposiciones que estudia el Congreso.

Entre las nuevas medidas legales se incor­poran normas que ayudarán a achicar la burocracia existente para tener mayor agilidad en el proceso industrial y permi­tir que las empresas fabriles exporten con facilidad para ampliar sus negocios.

Atraer el capital, tanto nacional como extranjero, para crear empresas que se dediquen a elaborar distintos tipos de pro­ductos y alienten la existencia de nuevos servicios es una tarea de gran trascenden­cia. Con el mayor movimiento económico que vayan produciendo, posibilitarán múl­tiples beneficios para todos los sectores de la vida nacional. Cualquier novel fábrica que se instale dará empuje a la actividad productiva, mediante los nuevos artículos que industrialice y los servicios que ofrezca. El mayor movimiento permitirá la circula­ción de grandes cantidades de dinero y hará posible que más número de personas vayan ocupando los puestos de trabajo creados para sumar su esfuerzo al desarrollo.

En la tarea de impulsar el crecimiento económico no basta con que el país tenga suficiente energía barata, estabilidad macroeconómica, bajos impuestos y otras ventajas comparativas.

Además, tiene que ir adaptándose con rapidez a los nuevos desafíos del mercado con disposiciones que permitan asegurar su crecimiento al ritmo que requiere el dinamismo y las exi­gencias del momento. El que no se mueve a la velocidad requerida se quedará sin poder avanzar con celeridad y mejores posibilidades de crecimiento.

Que es lo que pretende el Gobierno con las nuevas leyes que está impulsando en el parla­mento. Ya que existe la firme intención de avivar con mayor energía el crecimiento del país, aprovechando las oportunidades que van surgiendo y por encima del ritmo habitual. El desarrollo nacional y el bien­estar de la gente así lo exigen.

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