William Mendieta entró y fue figura una vez más en un superclásico. El “10” se ha convertido en amo y señor de la máxima fiesta del fútbol paraguayo. Con él en cancha, Olimpia no sabe lo que es perder y siempre que estuvo fue determinante para desnivelar a favor del Decano.
Mendieta ha disputado siete superclásicos desde que llegó a Para Uno en el 2015. No perdió ni un solo juego ante el archirrival decano y ha sido protagonista en cada uno de esos juegos. Su estreno ante Cerro fue en el Apertura 2015, en un empate 1-1, en el que aportó una asistencia.
Luego de un tiempo reapareció en la finalísima del Clausura 2016, cuando el Decano se quedó con el título tras ganar 2-1. No participó en los goles, pero tuvo un rendimiento genial, aportando todo para el equipo.
Su tercer superclásico fue en la segunda rueda del Apertura 2016, nuevamente con victoria decana por 2-1 y aportando un gol. En la primera rueda del Clausura estuvo medio apagado y el Decano empató 1-1 con el Ciclón. En la segunda rueda, exhibió su mejor versión y se robó el espectáculo, como ayer. Anotó un golazo de tiro libre y asistió para un gol de Richard Ortiz.
Tras una larga lesión volvió recién en el Clausura de este año. En la primera rueda le costó y no aportó mucho en el clásico, que culminó 1-1. Ayer reapareció de la nada y como de costumbre se robó la atención y fue el principal responsable de que Olimpia reviva en el partido y también en el Clausura.
Con cuatro victorias y tres empates, más tres goles, Mendieta se ha convertido en el hombre de los superclásicos, como la han sido en su momento jugadores como Jorge Achucarro, Guillermo Beltrán y otros.

