Una de las grandes atracciones del domingo, estará en el mediocampo, donde la “guerra” será intensa y el duelo de individualidades, puede desnivelar el superclásico a favor de uno. Cerro se sostiene en el empuje y liderazgo de Rodrigo Rojas (29), mientras que Olimpia apuesta a la frescura y el gran despliegue de Richard Sánchez (21).
El capitán azulgrana superó el bajón del que no estaba pudiendo salir. La confianza de Leonel y la racha positiva del equipo, le devolvieron las ganas y desde hace un par de juegos, vuelve a ser el corazón del Ciclón, que en ciertos pasajes, depende demasiado de Rojas. Es el encargado del traslado, para evitar saltar líneas y aunque Aguilar es el que baja más a ser el nexo con la defensa, es Rodrigo el que llega hasta el ataque, con o sin pelota.
Richard Sánchez no ha bajado su nivel, pero ha lucido mucho menos que en los primeros partidos. Desde la llegada de Aldo Bobadilla, funge como volante por derecha, un puesto que no desconoce, pero no es donde mejor rinde. Sus actuaciones estelares siempre fueron como “doble seis”, que le da la chance de trasladar la pelota y ensayar su mejor virtud: los remates de media distancia.
Desde la vuelta de Rodrigo Burgos y Néstor Ortigoza, parece complicado que recupere su lugar original y es un lindo problema que el DT franjeado debe resolver.
Rodrigo Rojas va por su noveno superclásico con la camiseta de Cerro Porteño. En su historial cosecha, dos victorias, dos empates y cuatro derrotas. Convirtió un gol, por cierto muy recordado en la primera rueda del Apertura de este año, cuando le hizo el “sombrerito” a Diego Barreto. El partido había terminado con triunfo de 2-1 a favor del Azulgrana.
Richard Sánchez recién disputará su tercer clásico. En su estreno había anotado un golazo, con festejo franjeado por 2-0 y el último, en la primera rueda del Clausura, el marcador había culminado 1-1.
La máxima fiesta del fútbol paraguayo está preparado para este domingo a las 17:00, en el Defensores del Chaco.

