Un lunes lleno de novedades se vivió en la “República de Luque”, como le llaman los aficionados auriazules. Fueron presentados los dos nuevos refuerzos, el mediocampista Marcos Riveros (29 años) y el arquero Sebastán D’Angelo (28), quienes firmaron por todo el 2018.
El paraguayo llega con el cartel de haber salido campeón con Cerro Porteño; el argentino, que estaba defendiendo la valla de Newell’s Old Boys tras pasar por Boca Juniors y Tigre, es hijo de Rodolfo D’Angelo, un notable arquero.
El entrenador Javier Sanguinetti recibió así dos buenos regalos de compleaños (cumplió 47 ayer). Al portero lo conoce bastante y Riveros tiene una década jugando al alto nivel, aunque en el último torneo perdió la titularidad.
Al DT argentino ya solo le falta un delantero de nivel para llenar los espacios que dejaron Gerardo Arévalos y Guido di Vanni. Llegó Fredy Bareiro y el otro cupo estaría entre José Ortigoza o Guillermo Beltrán, para ir cerrando poco a poco el cupo de contrataciones.
Los otros incorporados son Bernardo Medina, Rubén Monges, Marcos Gamarra y Aquilino Giménez.

