Darío Filártiga Ruiz Díaz, Embajador de la República del Paraguay ante la República de China (Taiwán).
El 10 de octubre de cada año, celebramos la Fiesta Nacional de la República de China (Taiwán), en conmemoración a la fecha de inicio de la revuelta popular, el “Levantamiento de Wuchang” en China, el 10 de octubre de 1911, conocida como la “Revolución de Xinhai”.
Este movimiento político de inicios del siglo pasado, marcó el fin del Imperio Quing, ultima dinastía de las siete que gobernaron China por más de tres mil años, dando paso a la República de China que nació oficialmente el 1 de enero de 1912, como resultado de la revolución nacionalista y cuyo primer Presidente fue el Dr. Sun Yat-sen, estadista, filósofo, político, médico y militar.
Luego de cuatro décadas, eventos políticos y militares de la revolución comunista que se desató en el continente asiático determinaron que el gobierno nacionalista y seguidores se trasladaran a la isla de Taiwán en 1949, estableciéndose en la misma, actual sede de gobierno de la República de China (Taiwán).
Desde 1949 hasta el presente, se ha operado en Taiwán una extraordinaria transformación, que la ha convertido en una nación con altos índices de desarrollo económico y social.
El 12 de julio de 1957 se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República del Paraguay y la República de China (Taiwán) y a partir de ahí, los vínculos se vienen fortaleciendo sostenidamente
Taiwán es un ejemplo mundial en muchos aspectos, pero en ésta nota de celebración destaco un aspecto esencial: su apuesta por la EDUCACIÓN, como factor determinante de su realidad.
Una geografía montañosa y poco generosa para la producción agropecuaria, determinó la diversificación de sus opciones para el desarrollo y los sucesivos gobiernos en Taiwán claramente han privilegiado la EDUCACIÓN en todos los niveles, desde la inicial hasta la universitaria y la post universitaria, como la herramienta esencial para acceder a los niveles alcanzados por éste país en el concierto de las naciones.
Cuando recién asomaban en Sudamérica los vientos de la Revolución Industrial que cambió el mundo, en el Paraguay del siglo XIX, Don Carlos Antonio López comenzó a enviar a jóvenes paraguayos a formarse en las mejores universidades de Europa de la época. Ellos regresaban a aplicar sus talentos y a capacitar a generaciones de paraguayos para el desarrollo de la nación. Este proceso innovador en el corazón de América, se interrumpió trágicamente con la masacre de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, en que la gran mayoría de la población, comenzando por los jóvenes, ofrendó su vida por la patria, y los que sobrevivieron fueron los protagonistas de la sacrificada reconstrucción nacional. El punto es que el Presidente Carlos Antonio López, un Maestro de Escuela, apostó decididamente, con los medios que disponía, a la EDUCACIÓN.
En Taiwán, miles de jóvenes fueron y son enviados a los centros del saber más prestigiosos del mundo, al tiempo que en su propio país se creaban escuelas, colegios y universidades del más alto nivel. El resultado está a la vista: Taiwán es hoy un referente global de la alta calidad académica, científica y tecnológica. Las universidades de Taiwán tienen alta calificación a nivel de Asia y de todo el mundo.
Volviendo al Paraguay, esta sabia modalidad de apostar por la EDUCACIÓN se reimplantó como política de Estado en el gobierno del Presidente Horacio Cartes (2013-2018), quien instauró las Becas “Carlos Antonio López” en homenaje al estadista visionario y Primer Presidente del Paraguay. Al presente, con el beneficio de esas becas “Carlos Antonio López”, muchos jóvenes paraguayos, han completado estudios y otros tantos cursan actualmente carreras de grado y de postgrado en universidades extranjeras de prestigio mundial, en base a méritos académicos y con el apoyo del gobierno paraguayo.
En esa misma política de privilegiar a la EDUCACIÓN, en julio de 2017, en el marco de una visita oficial para la celebración del 60 aniversario de relaciones diplomáticas entre la República de China (Taiwán) y la República del Paraguay, los Jefes de Estado Horacio Cartes y Tsai Ing -wen acordaron la creación de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP), con sede en Paraguay y con los máselevados estándares de calidad académica, científica y tecnológica desarrollados por docentes taiwaneses,que al presente ya ha producido cerca de cuatrocientos jóvenes paraguayos graduados(en ingeniería civil, industrial, electromecánica e informática), que cada año irá entregando más de cien nuevos egresados.
Entre los momentos más reconfortantes de ésta honrosa misión diplomática, que me toca desempeñar en compañía de mi familia en Taiwán, está compartir frecuentemente con los jóvenes compatriotas que estudian acá bajo diversos programas y modalidades. Ya mencioné la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay, cuyos estudiantes de los dos últimos semestres de su formación viajan a éste país en grupos de alrededor de cien alumnos por año, para completar su formación en la Universidad hermana de la UPTP, la National Taiwan University of Science and Technology (NTUST) también conocida como la Taiwán Tech, de gran prestigio internacional.
Asimismo, están los jóvenes seleccionados académicamente que usufructúan las Becas MOFA del Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán, las Becas de ICDF (Fondo de Cooperación y Desarrollo Internacional), de Taiwán, así como los jóvenes paraguayos que estudian en la Fo Guang University. Menciono con orgullo que la Doctora Gisele Mousqués ha sido honrada con la designación de Profesora Honoraria de la Fo Guang University, Además, profesionales de diferentes especialidades, comunicadores sociales, docentes, empresarios, militares, artistas, técnicos, estudiantes, estilistas, referentes culturales, etc. son frecuentemente invitados a visitar Taiwán, para conocer la realidad de este maravilloso país, participando de ilustrativas jornadas, en nutridas agendas.
Nuestra relación con la República de China (Taiwán) pasa por un momento extraordinario. La cooperación taiwanesa es históricamente relevante en materia de viviendas sociales, obras viales, formación y capacitación a través de misiones técnicas especializadas asentadas en nuestro país, salud pública a través de infraestructura hospitalaria y el Sistema HIS que ya funciona en más de 1300 unidades del servicio de salud, modernos buses eléctricos de transporte público, aeronaves y vehículos terrestres para servicios de seguridad pública y asistencia social, por citar solo algunos rubros.
En mayo de este año, con la Visita de Estado del Presidente Santiago Peña a Taiwán, se han logrado resultados muy significativos. La apertura del mercado taiwanés a la carne avícola, significa que la trilogía proteica de la producción de carne paraguaya (vacuna, porcina y ahora también la aviar) tiene su lugar en Taiwán con cada vez mejor proyección. Acompañó al Presidente de la Repúblicaun grupo de cuarenta altos referentes del empresariado paraguayo y tuvo lugar un inédito Foro Económico Taiwán-Paraguay, del cual participaron también cerca de doscientos cincuenta empresarios taiwaneses, afirmándose las bases para nuevas metas y un intercambio comercial e industrial en el sector privado, cada vez más prometedor.
Cuanto a resultados la Visita Presidencial de este año, una referencia especial merece el ambicioso proyecto ya en marcha, de un centro de cómputos en Paraguay, que combinará la energía eléctrica de nuestro país con la alta tecnología taiwanesa. Este proyecto también interesaría a Estados Unidos de América. La cristalización del mismo ubicaría al Paraguay como un gran referente internacional en desarrollo científico-tecnológico e Inteligencia Artificial, factor clave para el presente y para el futuro.
Nuestra misión está enfocada en consolidar la relación diplomática y de hermandad, afirmar los logros alcanzados en cooperación e intercambio comercial, así como en la EDUCACIÓN y pasar a una etapa en que la inversión taiwanesa desembarque efectivamente en Paraguay. En ese sentido, nos alienta la decisión de la empresa taiwanesa “Masterbus”, que fabrica los buses eléctricos ya conocidos en el servicio público de transporte en Paraguay, esté emprendiendo la instalación de su complejo fabril en territorio de nuestro país. De hecho, en Minga Guazú, Alto Paraná, funciona el renovado y moderno Parque Tecnológico Inteligente de Taiwán. Esperamos que sea el precedente de otras importantes inversiones taiwanesas que se radiquen en Paraguay, con el beneficio mutuo que conllevará, considerando que hoy Paraguay es reconocido internacionalmente por su favorable ambiente de negocios y atractivos para la inversión extranjera.
Paraguay es un firme aliado de Taiwán. Lo demuestra en todas las circunstancias con una posición clara y categórica. Hace pocos días, en el foro político anual más importante del mundo, en la Asamblea de las Naciones Unidas, como todos los años nuestro Presidente de la República del Paraguay ratificó su solidaridad con Taiwán en los términos más contundentes, reclamando una vez más el apoyo “a la participación plena y significativa de la República de China (Taiwán) en las Naciones Unidas y en sus organismos especializados”, donde el aporte taiwanés sería de gran utilidad para todo el mundo. Atenta contra todo principio de justicia seguir excluyendo a un país de más de veintitrés millones de habitantes, democrático, respetuoso de la paz y los Derechos Humanos, de un admirable y ejemplar desarrollo económico y social, además de constituir un referente científico-tecnológico universal.
El Doble Diez, la Fiesta Nacional de la República de China (Taiwán), nos inspira también a una mirada retrospectiva del camino recorrido por esta admirable nación para constituirse en lo que nadie puede negar: una nación de libertad, próspera, ilustrada, autogobernada, con instituciones republicanas sólidas, un ejemplo de lo que puede lograrse con sacrificio, trabajo, patriotismo, valores firmes y apostando decididamente a la EDUCACIÓN, como política de Estado. Sin dudas, la EDUCACIÓN, es el camino.
Felicidades querida República de China (Taiwán)!

