• Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
  • MBA

Desde hace 15 días el IPS tiene un nuevo presidente del Consejo de Administración. Una de las primeras medidas adoptadas para dar mayor transparencia a la gestión ha sido reiniciar las sesiones en vivo del Consejo, después de 2 años.

En este pequeño lapso de tiempo ya han saltado varias desprolijidades, provenientes de la desidia de administraciones anteriores, lo que haría suponer que queda todavía basura acumulada debajo de la alfombra.

Uno de los casos más relevantes que salió al descubierto se refiere a que el Hospital Central no cuenta con cobertura de seguros contra incendio vigente.

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Resulta increíble que algo tan elemental y necesario dentro de un hospital de esa envergadura, donde tienen internados a cientos de pacientes y equipos con costos millonarios para diversos estudios, además del flujo diario de personas que pasan por allí todos los días, carezca de cobertura de seguros.

Conforme lo ha revelado la gerencia de abastecimiento y logística del IPS, no se cuenta con seguro del edificio ni para todos los millonarios equipamientos, lo que de por sí significa una situación de vulnerabilidad que no es “moco de pavo”. Según lo señalado por una de las consejeras, nunca el edificio del hospital central tuvo cobertura de seguros por falta de presupuesto.

Si el mismo, que es el principal hospital de la institución carece de seguro, ¿qué podríamos pensar de los demás hospitales distribuidos dentro del Gran Asunción como en ciudades del interior de nuestro país?

El Dr. Fretes, nuevo presidente del IPS dijo: “Dios nos guarde y libre”, pues si algo llegare a ocurrir de hecho podría ser una catástrofe para la institución, lo cual en cierto modo no debería de sorprendernos pues desde hace cuántos meses que los pacientes deambulan día y noche por los hospitales en busca de medicamentos y no existe en stock tan siquiera una aspirina.

Sería difícil creer que esta situación anómala haya pasado desapercibida a las anteriores autoridades, quienes dentro de su estructura organizacional cuentan con auditorias internas “de todos los colores”.

La falta de recursos presupuestarios para hacer frente a su cobertura no resulta aceptable, pues dentro de las erogaciones globales del IPS están incluidos pagos de sueldos y bonificaciones a miles de funcionarios, por sumas multimillonarias en forma mensual, lo cual con una buena administración se pudo haber racionalizado y redireccionado a otros rubros primarios.

Amén de todo ello ha saltado en los últimos días otro escándalo, donde el IPS pagó G. 9.000 millones por un sistema contra incendio que llegado el momento en que tuvieron que funcionar las alertas NO LO HICIERON, en un siniestro ocurrido a principios de este año. El Dr. Fretes ha advertido acerca de esta dudosa licitación, en donde los responsables del control de la buena marcha de estos equipos tuvieron que haberse asegurado en tiempo y forma al recepcionar la obra de que todo funcionaba correctamente.

El IPS dentro de su organigrama tiene una estructura “monstruo” en donde supuestamente están contempladas todas las direcciones y gerencias responsables de las diversas áreas. ¿Y después?

A través de una exhaustiva auditoria ordenada por su presidente, quedan por conocer las verdaderas causas. Menudo trabajo le queda por delante, pues si en 15 días de haberse hecho cargo ya han saltado estas dos desprolijidades, uno no quisiera imaginarse qué otras cosas podrían ir surgiendo por el camino.

Es por todo ello que solemos decir que los que integran el Consejo de Administración no deberían circunscribirse solo a cuestiones deliberativas en las dos reuniones semanales que tienen, sino que entre los cinco integrantes su presidente debería establecer una asignación de funciones y responsabilidades anexas de tal forma a que cada uno tenga a su cargo el control, seguimiento y monitoreo de las áreas especificas que se les pueda encomendar, considerando la envergadura institucional.

Los casi 1.700.000 de asegurados del IPS merecen respeto y consideración, pues “religiosamente” aportan cada mes de sus salarios para poder recibir un servicio digno que hasta ahora “brilla por su ausencia”.

Etiquetas: #IPS#cobertura

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