- POR EL DR. JUAN CARLOS ZÁRATE LÁZARO
- MBA.
Nuestro país ha venido convirtiéndose en los últimos años en uno de los sitios preferidos por desarrolladores inmobiliarios para la radicación de capitales orientados a la construcción de edificios de altura, dentro de los principales ejes corporativos y barrios top de Asunción, destronando incluso a Uruguay, quien llevaba la supremacía en la región hasta hace pocos años.
Los venimos observando desde hace varios años y en constante crecimiento y expansión, dando a nuestra capital una imagen distinta si lo comparamos con lo que era hasta hace un poco más de 10 años.
Las empresas inmobiliarias extranjeras se han visto atraídas por los niveles de desarrollo y crecimiento económico observado, logrado a través de una mayor solidez macroeconómica versus la de nuestros vecinos, siendo uno de los “principales ganchos” la tenencia de un régimen tributario reducido y amigable con un impuesto al IVA, a la renta y a las ganancias de solo 10 %, muy por debajo a los que rigen en los países vecinos y acicateado por el trabajo que han venido realizando nuestras autoridades, alentando a los inversionistas foráneos a que vengan a radicar sus capitales en nuestro país, lo cual es observable no solamente dentro del rubro inmobiliario, en sectores residenciales e industriales, sino también en otros renglones en donde los mismos uruguayos han adquirido en la región Occidental importantes extensiones de tierra para dedicarse a la actividad ganadera, aprovechando las virtudes que ofrece la misma a la explotación pecuaria.
Tengamos en cuenta que hasta antes de la pandemia sanitaria nuestro país ha venido teniendo un crecimiento económico no menor al 4 %, habiendo sido nuevamente el 2025 un año positivo desde el punto de vista de crecimiento económico, estimándose que podrían mantenerse o incrementarse en los años, en función a los niveles de inversiones que se vayan concretando en diversos rubros apuntando no solamente al mercado doméstico, sino también con buenas perspectivas de crecimiento hacia afuera, en donde el fortalecimiento del sector industrial se constituye en uno de los objetivos primarios del actual gobierno.
Paraguay tiene vigentes tratados de eliminación de doble tributación con varios países, lo que torna atractiva la oportunidad de acceso a nuevos mercados objetivos y consecución no solo de desarrollo empresarial, sino apuntando en forma directa a un robusto fortalecimiento de su gestión económica (ventas y utilidades).
Se deben agregar las inversiones realizadas en los últimos 10 años dentro del régimen de maquila, en donde empresas brasileras llevan la supremacía de presencia dentro de nuestro país con importantes beneficios impositivos, favoreciendo en forma directa a la generación de fuentes de trabajo, que ya suman más de 30.000 personas a la fecha trabajando en forma directa, y con buenas perspectivas de seguir creciendo.
Paraguay logró destronar a Uruguay como un atractivo inmobiliario, pese a que el país charrúa cuenta con estabilidad, reducida inflación, reglas claras, continuidad y previsibilidad en la inversión.
En la década de los años 90, figurábamos como uno de los de menor crecimiento económico relativo a nivel regional, pasando en pocos años a revertir dicha situación a través de la presencia activa de inversionistas extranjeros, quienes nos han visto con un buen futuro económico, a pesar de las debilidades estructurales a nivel institucional del cual seguimos adoleciendo y que deberán ser tenidos muy en cuenta.
El Gobierno nacional debe abocarse con mayor fuerza a fortalecer los aspectos logísticos, de infraestructura, seguridad jurídica y una mejor calidad del capital humano dentro de la administración pública, aspectos conexos importantes a nuestra calificación de riesgo-país.
Mucho del éxito de todo esto dependerá del trabajo que podamos realizar a través de las autoridades económicas y de nuestras legaciones diplomáticas, pues históricamente se constituía en una de las principales falencias, dado que siempre nuestro país ha sido atractivo a las inversiones, pero muy poco conocido, pues el trabajo técnico y promocional de base fue por años bastante pobre y limitado.

