• Por Bernt Entschev
  • Fundador de The Bernt

Un tema recurrente en el ambiente corporativo es la resistencia a cambios por parte de algunos profesionales. Esta pauta no está limitada a determinado segmento, está presente en el sector público, privado, pequeñas, medianas y grandes empresas. Dependiendo del tipo de cambio, puede producir angustia, expectativa y por supuesto, incluso despidos.

Pero, ¿cómo hay que estar preparado para los cambios que el mercado de trabajo nos presenta constantemente? No veo otra alternativa sino el profesional de hoy siempre debe estar muy bien actualizado en el área a que se propone desempeñar sus actividades. Es algo primordial. En un segundo momento es dejar el radar siempre encendido, buscando saber qué es tendencia en el mundo, no solo en su área. Para ello, el remedio es la lectura. Quien no lee, difícilmente estará conectado al mundo.

Y tercero: sea humilde lo suficiente para admitir que usted no es el profesional que "sabe todo". Nadie lo es. Entonces, el aprendizaje necesita ser una constante en su vida profesional.

Las personas que no siguen ese modelo básico inevitablemente serán las que más sufrirán con los cambios que ocurrirán en el mercado. Peor aún, son quienes por lo general intentan boicotear, sin éxito, procesos y proyectos que involucran cambios en las compañías.

Es muy fácil identificarlas. Siempre tienen una visión negativa sobre lo que se explaya. Acaban no contribuyendo con lo propuesto. Tienen malas ganas e indisponibilidad para ayudar. Las empresas al notar este perfil de profesional, por lo general, acaban desvinculadas de la compañía o son transferidas a otro sector. Pero, mi recomendación es no empezar por el "fin", pero sí, intentar buscar el diálogo individual cuando se nota este tipo de actitud en el profesional. Intentar aclararla y escucharla sobre sus angustias es la mejor salida.

Si esto no ayuda, en las reuniones abiertas, traiga a la persona al diálogo y posicione el punto de vista de la compañía ante todos. Un debate puede ayudar a todos a reflexionar. Si esto tampoco funciona, ahí sí medidas extremas como la desvinculación debe ser la salida.

Los profesionales que tienen más años en la empresa siempre deben encender la señal de alerta. Por lo general, la rutina y los procesos definidos y que son realizados hace mucho tiempo, nos hacen resistentes a nuevas ideas. Entonces, quien está en esta condición necesita de vez en cuando realizar un autoanálisis para ver si no está actuando como profesional resistente a cambios.

La vida con novedades siempre se vuelve un desafío. Aprender constantemente también nos convierte en seres humanos mejores, informados y con un repertorio que a lo largo del tiempo nos proporciona el título de sabios. Experiencia, aliada a la actualización constante es la receta para una carrera larga y satisfactoria y consecuentemente un factor contribuye para nuestra propia felicidad. ¡No resista, cambie!