Mientras la alta demanda global de alimentos saludables se acrecienta, el mercado local se suma poco a poco con más opciones, y uno de ellos es el huevo de codorniz, rico en proteínas, vitaminas y minerales, además de otros nutrientes como fibra y alto contenido de omega 3.

Luis Fariña, de la microempresa productora bajo la marca Famacu, incursionó en el rubro hace 5 años cuando inició con la compra de 40 aves y que a la fecha asciende a un aproximado de 5.000, entre las de cría, recría y unas 2.500 ponedoras, según contó.

"Podemos decir que venimos creciendo paulatinamente y que con el tiempo nos fuimos afianzando, y esto se da porque la demanda cada vez más va aumentando para lo que también tuvimos que formalizarnos con las reglamentaciones, documentos y registros correspondientes", expresó.

En tal sentido, explicó que dicho proceso lo lograron tras participar del proyecto de Fortalecimiento y Desarrollo Microempresarial (FDM), con el que pudieron mejorar la infraestructura de sus instalaciones, situada en Mariano Roque Alonso.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

El proceso implicó además consultorías y asesoramientos estratégicos para la gestión microempresarial, dijo.

En cuanto a la producción, Fariña comentó que el promedio es de unas 720.000 unidades de huevos de codorniz al año, que se distribuyen en unos 25 puntos de venta entre Asunción y Gran Asunción en supermercados y sitios como Casa Rica, además de llegar hasta Villarrica.

La comercialización se realiza en envases transparentes de blister y con orificios, cada una de 30 unidades, cuyo valor se cotiza entre los G. 11.800 a G. 11.900 para el consumidor final. Cada paquete cuenta con fecha de caducidad que es de 60 días en temperatura ambiente y más en refrigeración.

COTURNICULTURA

Sobre la actividad en sí denominada coturnicultura, que específicamente se refiere a la cría, recría de aves de codorniz para convertirlas en ponedoras y de esa forma se constituye en un negocio rentable a la fecha, por lo ya mencionado en cuanto a la demanda del producto.

Aclaró a la vez que como toda empresa, el proceso de adaptación es de unos 5 años en promedio y que la rentabilidad dependerá del margen que cada una estipule, pero que lo ideal es que con un 30% ya se pueda sustentar.

Déjanos tus comentarios en Voiz