El papa Francisco indudablemente tiene un enorme cariño al Paraguay y ya lo ha demostrado en numerosas ocasiones, no solo con claros mensajes hacia nuestro pueblo, sino con su visita al país y las veces que ha compartido con las máximas autoridades del Gobierno desde que llegó al cargo.
Ayer se concretó el cuarto encuentro entre Bergoglio y el presidente de la República, Horacio Cartes, la segunda en el Vaticano, que habla a las claras de las buenas relaciones entre Paraguay y la máxima autoridad católica, incluso más allá de los términos diplomáticos.
Durante el encuentro, el Papa animó al jefe de Estado a seguir trabajando por los más pobres y a continuar con la lucha contra la corrupción, como afirma lo está haciendo con esfuerzo el Gobierno Nacional, a pesar de la incomprensión política de algunos sectores que se empeñan en poner el palo a la rueda y no reconocen que Paraguay ya no es el mismo de antes.
De acuerdo con la información oficial, el mandatario compartió algunas acciones emprendidas en el país en el ámbito social, como la construcción del barrio San Francisco, en Zeballos Cué, a lo que el Santo Padre pidió continuar en la línea de acción en favor de los más vulnerables. El mensaje del Papa, a decir de las autoridades, ha calado hondo especialmente en el sentido de poner empeño constante en impulsar programas sociales que ayuden a la gente a salir del estado de abandono en el que estaban por la desidia de administraciones corruptas del pasado.
La presencia de un presidente en el Vaticano, más aún con el condimento del gran cariño del representante de la Iglesia, se convierte más que en un hecho histórico, en una bendición al país.
En un comunicado oficial, la Nunciatura Apostólica en Paraguay señaló que las conversaciones se desarrollaron en un clima de cordialidad, que evidencia "las buenas relaciones existentes entre la Santa Sede y el Paraguay". Se detalló que trataron temas de común interés, entre ellos el desarrollo integral de la persona humana, la lucha contra la pobreza y la paz social. "En tal sentido, se ha aludido también a la colaboración con la Iglesia Católica y la contribución que ella ofrece en el ámbito social, formativo y en la asistencia a los más necesitados", se detalló. "Durante la conversación hubo un intercambio de visiones sobre la situación política y social regional, con especial referencia al desarrollo de las instituciones democráticas", dice el documento. Naturalmente estos temas, por el contexto regional, no pueden dejarse de lado en un encuentro tan importante entre representantes de dos Estados. En las relaciones diplomáticas tienen que ser analizadas siempre temas que sean de interés de la gente, por el compromiso que tienen los Estados de velar por un sistema político acorde a nuestro tiempo.
El papa Francisco, en su importante visita a Paraguay en el 2015, ya había mencionado su visión sobre cómo deben manejarse los gobiernos. En aquella ocasión había indicado, por ejemplo, que "las ideologías no sirven, porque terminan mal, terminan como dictaduras, porque los líderes piensan por el pueblo y no deja pensar al pueblo". No queda más que suscribir de nuevo las palabras del Santo Padre. El pueblo debe ser el que defina el futuro de su país y las autoridades de turno se deben a él.
Igualmente, en aquella ocasión, Francisco había instado a la sociedad y al Gobierno a luchar contra la corrupción, la violencia y el narcotráfico, un compromiso que fue asumido por las autoridades desde la asunción en agosto del 2013. Los resultados positivos en el trabajo de transparencia y de la lucha contra los flagelos que azotan a nuestro país son reconocidos hoy por organismos internacionales que destacan el gran momento que vive Paraguay en diferentes ámbitos, y especialmente en el económico.
En este cuarto encuentro entre el Papa y el mandatario paraguayo, además, nuevamente fue ratificada la gran admiración del Sumo Pontífice hacia la mujer paraguaya. Nadie olvida lo que había señalado en reiteradas ocasiones, en el sentido de que "la mujer paraguaya es la más gloriosa de América", lo que según los informes oficiales fue mencionado de nuevo en esta ocasión.
Que el cariño hacia el país y el mensaje del papa Francisco a Paraguay sean motivos para superar los estériles enfrentamientos sociales y políticos que antes que aportar, desgastan a una sociedad que espera paz.

