Grandes barriadas de Villa Elisa, Ñemby, Fernando de la Mora Zona Sur y Lambaré fueron las más afectadas, y según cálculos de la Administración de Electricidad (Ande), habían quedado sin provisión de energía eléctrica unas 25.000 personas. Esto, tras el incendio que dejó fuera de servicio la subestática de Tres Bocas, en la zona del Acceso Sur, en el límite entre Fernando de la Mora, Villa Elisa y Ñemby.

El gerente de distribución de la Ande, Jorge Gamarra, informó que tras la explosión e incendio fueron afectadas 8 líneas de distribución. Señaló que el siniestro podría deberse al término de la vida útil de los equipos, que aún no fueron reemplazados, en parte a la burocracia existente en el proceso de licitaciones.

Apuntó que se deben hacer relevamientos sobre las celdas y líneas subterráneas afectadas, además de la estructura edilicia de la subestación para poder cuantificar las pérdidas materiales.

Las líneas de 66.000 voltios que parten de la subestación se desactivaron inmediatamente al accionarse el sistema de seguridad y los bomberos lograron controlar el siniestro antes de que pase a mayores.

Los técnicos recordaron que hay mucha demora para comprar equipos de repuesto.[/caption]
Los técnicos recordaron que hay mucha demora para comprar equipos de repuesto.[/caption]

Gamarra dijo que en el transcurso del verano este tipo de incidentes se pueden repetir, ya que algunos equipos cumplieron con su vida útil, por lo que vaticinó un verano complicado.

El incendio se dio a menos de 24 horas después de que la compañía estatal registrara el pico máximo de demanda de energía, de 2.950 megavatios. Pocas horas después, 9 líneas de transmisión quedaban fuera de servicio dejando a cerca de 27.000 clientes sin energía en una de las noches más calurosas de las últimas semanas.

El corte de luz también afectó la provisión del servicio de agua potable a cargo de la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap).

Desde el Sindicato de Trabajadores de la Ande (Sitrande) recordaron que el sector eléctrico genera 650 millones de dólares por año "de los que no se reinvierte nada en la empresa", señalando que los problemas que atraviesa la principal empresa pública del país tienen que ver "con un deterioro estructural" que llamaron a revertir aplicando una política de inversiones sostenida hasta el año 2030 como "salida pensada para resguardar el patrimonio nacional".