Tal y como estaba previsto, el traslado de Olimpia a Encarnación fue una fiesta de punta a punta. Poco después de las 7:30 el bus decano salió de la Villa y comenzó el viaje que vivió picos emocionantes en casi cada ciudad que está establecida sobre la Ruta 1.
Tal y como estaba previsto, el traslado de Olimpia a Encarnación fue una fiesta de punta a punta. Poco después de las 7:30 el bus decano salió de la Villa y comenzó el viaje que vivió picos emocionantes en casi cada ciudad que está establecida sobre la Ruta 1.

Los olimpistas del interior del país tuvieron la oportunidad de ver por lo menos por unos segundos a sus ídolos, mientras el colectivo hacía su lento transitar entre la gente que se aglomeraba al costado, buscando estar lo más cerca posible de los jugadores.

Carapeguá, San Roque González, San Miguel y Misiones fueron algunas de las ciudades donde más olimpistas salieron al borde de la Ruta 1 para saludar y apoyar a la delegación decana, que arribó pasado el mediodía a la capital del Departamento de Itapúa, para encontrarse con otra marea blanca y negra que ya los esperaba.

En el sambódromo, más de 6.000 hinchas decanos desde temprano aguardaban la llegada del plantel. Un gran recibimiento planearon los hinchas organizados del Sur y una vez más, Olimpia fue agasajado a lo grande en Encarnación. Hasta la Copa Libertadores estuvo presente en la fiesta.

Tras la euforia de la mañana, la plantilla volvió a los exigentes trabajos de pretemporada, que ayer se realizaron en el Hotel AWA Resort, donde la delegación está hospedada.

A partir de hoy, vuelven los entrenamientos en doble turno que serán en el Complejo Agua Vista, ubicado en el distrito de San Juan del Paraná, unos pocos kilómetros al oeste de la ciudad de Encarnación.