El entrenador argentino Daniel Garnero, de 47 años, quien asumió la conducción técnica de Guaraní en un momento crítico, tuvo la virtud de levantar el nivel futbolístico del legendario, disputó quince partidos de los cuales ganó 12, empató 2 y perdió un solo juego, para lograr coronarse como el mejor del torneo Clausura en forma anticipada y romper la hegemonía de los técnicos nacionales, que ganaron los últimos siete torneos.
Con relación al grupo, mencionó: "Tuvimos la tensión en momentos decisivos así como la fortaleza de los futbolistas más experimentados como Rodrigo López y Marcelo Palau. Con quienes pude hablar de igual a igual, porque son excelentes personas, de gran experiencia así como Julio Cáceres, quien está muy identificado con Guaraní, la gente lo quiere muchísimo, por algo es el capitán durante tanto tiempo, que le da un plus sobre los compañeros", agregó.
En cuanto a su promesa, el argentino afirmó: "Me voy a cortar el pelo, nunca tuve el cabello corto, es algo fuera de lo común. Mi hijo me lo corta para cumplir con mi promesa", sentenció el nuevo campeón.
El argentino comentó que está sorprendido por la religiosidad de los paraguayos, como creyente, afirmó que está admirado por la fe de los futbolistas. "Yo soy creyente, pero en Argentina no se reza antes de los partidos, acá desde que llegué he visto que todos los futbolistas paraguayos son muy devotos, pero igual me adapté, yo soy de la misma religión y entonces no me molesta", dijo que prometió peregrinar desde San Lorenzo hasta la Basílica de Caacupé para cumplir una de sus promesas.

