El concejal municipal asunceno Daniel Centurión, del Partido Colorado, dijo hoy en una entrevista con la Radio 970 AM que solicitó a los organismos pertinentes la intervención de las galerías comerciales que operan en el Mercado 4, en la capital, en un intento por detectar y disminuir la comercialización de celulares manchados con "la sangre de compatriotas".

"Estoy solicitando una intervención interinstitucional. En lo que refiere al ámbito municipal, presenté una minuta y fue aprobada hoy, con carácter resolutivo y urgente, para que el Ejecutivo (municipal) intervenga estas galerías que se dedican a la venta de teléfonos celulares", expresó Centurión.

Añadió que, si los llamados "motochorros" asaltan y despojan a las personas de sus pertenencias y si teléfonos celulares robados son comercializados en esas galerías, esos locales son un "epicentro para esos delincuentes."

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La estrategia plantea una intervención interinstitucional por parte de la Municipalidad de Asunción, la Subsecretaría de Tributación y el Ministerio Público.

"Que la Municipalidad intervenga, fiscalice, los comercios en lo que refiere a patentes, licencias, aprobación de planos y también, en forma paralela, que la Subsecretaría de Tributación y el Ministerio Público hagan lo propio desde sus ámbitos", agregó el concejal.

Indicó que Tributación fiscalizaría el origen legal de los productos ofrecidos a la venta y la Fiscalía verificaría de oficio, a través de la unidad que corresponda, y esclarecería si en esos locales se verifica o no la reducción de productos robados.

"Si eso se confirma, además del hecho punible de reducción, también se estaría registrando el de asociación criminal", advirtió.

Las galerías que serían intervenidas son San Miguel y La Diosa de la Divina.

"Hay que resaltar que no todos los comerciantes que operan en estas galerías están en esa franja de informalidad", reconoció Centurión.

"FEROZ NEGOCIO"

Sin embargo, la intervención se extendería a todo el ámbito del Mercado 4. "Ahí, en la vereda ofrecen los teléfonos de dudoso origen. Según una última investigación, un teléfono robado se compró por 50 mil guaraníes, pero se vendió por G 600 mil. Es un feroz negocio", señaló.

Los motochorros no hacen un solo golpe diario. Ellos, en unas horas, levantan diez celulares. Obtienen entre 500 mil y un millón de guaraníes por día. Y si, a la luz pública, se comercializan objetos robados, nadie controla, nadie hace nada, por supuesto que vamos a tener una creciente actividad delictual", advirtió.

"También hay que generar conciencia las personas que compran celulares robados lo están haciendo a costa de la sangre de compatriotas", finalizó.

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