- Por César Paredes, Economista.
El problema no es una empresa puntual, el problema es que si no se detiene, este mecanismo puede ser utilizado por cualquiera. Entiendo que el objetivo de la CNV no es detener la innovación, su objetivo es evitar que los inversionistas sean engañados en su buena fe, invirtiendo sin los debidos cuidados que la ley impone a las empresas y los intermediarios regulados.
En este caso, se vende como innovación el hecho de que esta plataforma está destinada a pequeñas y medianas empresas, donde todos sabemos que está la mayor cantidad de empresas en nuestro país y que se merecen todo el apoyo que se les pueda dar; no obstante, también en ese segmento está el mayor riesgo de incumplimiento de pagos del sistema financiero y sabemos sobradamente que están también los mayores niveles de informalidad de la economía nacional (informalidad fiscal, pago a IPS, cumplimiento de leyes laborales, etc.).
Es de estos riesgos que protege la ley a los inversionistas. Si existe incumplimiento en el mercado regulado, imagínense en un mercado sin regulación.
- Me parece muy irresponsable ofrecerlas a un asalariado que destina todo su ahorro a este tipo de inversiones, que aparte del riesgo de incumplimiento, tiene el riesgo de liquidez, ya que no puede vender ese pagaré a otro inversionista si necesita el dinero.
De hecho, en países con mucho mayor desarrollo de mercado bursátil y educación financiera, las inversiones en este tipo de empresas están orientadas solo a inversionistas profesionales, con determinado nivel de conocimiento o de patrimonio que les permitan asumir los riesgos en forma consciente, sabiendo que pueden ganar mucho, pero también perder todo el dinero invertido.
Me parece muy irresponsable ofrecerlas a un asalariado que destina todo su ahorro a este tipo de inversiones, que aparte del riesgo de incumplimiento, tiene el riesgo de liquidez, ya que no puede vender ese pagaré a otro inversionista si necesita el dinero.
La intermediación formal y regulada de títulos valores (llevar dinero de muchos inversionistas a invertir en empresas) existe solo hace 23 años en Paraguay y está cosechando de a poco los frutos de años de esfuerzo de mucha gente. La intermediación desregulada no debe existir, más aún en un país donde todos reconocemos que la educación financiera es un gran déficit.

