Los cambios obligados fueron los hombres indicados: Aguilar y Ortigoza, pero estos no respondieron ni mínimamente. El defensor del América protagonizó su peor partido con la Albirroja y fue destrozado por la viveza de Suárez, mientras que el volante de San Lorenzo pasó desapercibido.
Los charrúas fueron devastadores desde el comienzo. Sin un fútbol claro, sin un fútbol lírico, pero con suficiente actitud y fortaleza física. Un inocente Candia fue asfixiado por Corujo, este cedió para que Luis Suárez le gane a Da Silva y sirva a Cavani, quien dejó mirando a Pablo Aguilar.
El 2-0 fue obra del "Cebolla" Rodríguez, de cabeza y tras nuevo error de la defensa: Candia lo miró cómo cabeceaba.
La propuesta guaraní fue muy pobre, pero no desde lo táctico, sino desde lo anímico y mental, que corre a cuenta de los jugadores.
Y antes que termine la etapa inicial, Uruguay liquidó el pleito. Suárez casi vuelve "loco" a media defensa paraguaya, Aguilar cayó en la trampa y le comete penal. El delantero del Barcelona puso el 3-0.
La complementaria fue un trámite. Paraguay salió más, Uruguay reguló, pero para que no haya dudas, Cavani selló el 4-0 indiscutible.
La Albirroja retrocedió unos pasos, sigue fuera de la zona clasificatoria y tendrá que jugarse la vida en el siguiente combo: Colombia (local) y Argentina (visitante).

