Un grupo de investigadores ha descubierto 85.000 nuevos virus. La cifra multiplica por 16 el número de secuencias virales que se conocían y el 99% de los descubiertos no tiene nada que ver con lo ya descubierto.
El trabajo, liderado por un investigador español, identifica también a buena parte de sus huéspedes y ha creado un mapa global de su distribución. Los científicos creen que el número y relevancia de lo que queda por descubrir del viroma terrestre es aún mayor.
Presentes en la Tierra mucho antes de que algo parecido a los humanos existiera, los virus son los organismos biológicos más abundantes del planeta. Hay estimaciones que hablan de 10 quintillones o 1.031 microbios virales.
Aunque algunos les niegan la categoría de seres vivos porque necesitan infectar a otros organismos para prosperar, son una de las bases de la vida (y la muerte). Sin embargo, las dificultades para detectarlos, aislarlos y cultivarlos los han convertido en los grandes desconocidos, en la materia oscura de la biología.
Ahora, un grupo de investigadores ha analizado el genoma de 3.042 muestras ambientales recogidas de los más diversos hábitats del planeta, desde la piel de individuos de diferentes grupos humanos hasta las fumarolas de las profundidades marinas.
Los científicos han usado una nueva técnica de análisis y, con la ayuda de toda la potencia de cálculo de la red de supercomputadores del Departamento de Energía de EEUU, buscaron en el genoma conjunto de cada muestra la presencia de ADN viral.

