Miles de enojados manifestantes salieron a las calles de Río de Janeiro este viernes para protestar contra el presidente interino, Michel Temer, y los Juegos Olímpicos al grito de "¡No habrá antorcha!", a horas de la ceremonia inaugural.
Con carteles que portaban mensajes como "Juegos de la exclusión" o "Estado asesino", unos 500 manifestantes se acercaron en la tarde a 1.400 metros del estadio Maracaná, escenario el viernes de la apertura de las primeras Olimpíadas de la historia en Sudamérica, y al final de la protesta fueron dispersados por la policía con gas pimienta y bombas de estruendo.
La protesta fue liderada por manifestantes vestidos de negro, encapuchados o con los rostros cubiertos con máscaras antigas y pañuelos, y eran escoltados por policías en uniforme de combate y a caballo, mientras helicópteros sobrevolaban la zona.
Más temprano, unas 3.000 personas se reunieron por la mañana frente a la playa de Copacabana para manifestarse contra Temer, encargado de inaugurar los Juegos por la noche.
A medida que se desplazaban, varios de sus integrantes golpeaban basureros y postes de luz con palos y bates. Al menos un manifestante fue detenido.

