Poco fútbol, pocas ganas y un festival de imprecisiones, típicos en los inicios de torneo, fueron los más resaltantes de la fría tarde-noche en Sajonia.
Libertad desplegó el mismo once que terminó el torneo pasado, pero este equipo no fue ni sombra de aquel que mostraba una mecanización casi perfecta en las tres líneas.
River, muy renovado, se plantó, actuó en base a sus limitaciones y supo como fastidiar la salida del campeón, que no le quedó de otra que dividir la pelota de manera aérea en gran parte del partido.
Ambos presentaron esquemas parecidos y en muchos aspectos se neutralizaron. Obviamente la diferencia estuvo en la ambición de uno y otro equipo.
El Kelito, consciente de todas sus limitaciones, comenzó bloqueando e intentó dañar cuando pudo, al menos dos a tres veces en el primer tiempo y ni una sola vez en la complementaria.
Gerardo Orrego, de gran partido, abrió el marcador un poco después de la media hora, tras una pelota servida por Cabrera en el corazón del área.
Ni aún así reaccionó el Gumarelo, que recién con algunas variantes y luego de bastante insistir pudo empatar en la complementaria.
Salcedo aguantó por guapo uno de los tantos pelotazos frontales, quiso acomodar, pero no hizo otra cosa que servir para que Lucena castigue desde la entrada del área.
Libertad incluso pudo ganar por mayor ambición, pero sobre la hora Richard Cabrera sacó de la línea de meta un cabezazo defectuoso de "Sa-Sa".

