Las autoridades bolivianas y comunidades andinas recibieron este martes el año nuevo indígena 5524, con rituales y celebraciones en todo el país, y el presidente Evo Morales criticó el calendario gregoriano y propuso reemplazarlo por un año de 13 meses de 28 días. El presidente, quien es aymara y está convaleciente de una operación a su rodilla izquierda, recibió el año nuevo en la residencia presidencial, en el exclusivo barrio de San Jorge de La Paz, donde a las 07:18 locales cayeron los primeros rayos del sol.
"Este 21 de junio marca el solsticio de invierno (en el hemisferio sur) con el que se inicia un nuevo ciclo de recorrido del sol", el 'Tata inti' (Padre sol) y del año agrícola, dijo el gobernante, acompañado por su canciller David Choquehuanca, también aymara, y otras autoridades.
El cálculo del año 5524 surge de la suma de los cinco ciclos (cada uno de mil años) de historia social de los pueblos originarios, según cronistas indígenas, hasta el inicio de la conquista española en América en 1492, más los 524 años que pasaron desde entonces. Morales aprovechó el acto para criticar el calendario gregoriano empleado en casi todo el mundo, al que calificó como "muy desordenado".

