Sol de América, que dos fechas atrás era único puntero, alcanzó ayer en el estadio Feliciano Cáceres de Luque, un agónico empate a 2 tantos por sector ante el anfitrión de Sportivo Luqueño, pero reclamaría los puntos ante una supuesta actuación antirreglamentaria del mediocampista luqueño Gilberto Mendieta, quien habría jugado con 5 amarillas en su haber. Esta situación deberá ser esclarecida y determinada por los miembros del Tribunal Disciplinario de la APF, según manifestaron dirigentes de la entidad danzarina al finalizar el encuentro.
El juego entre luqueños y danzarines se desarrolló en dos facetas; en la primera, ambos apostaron más bien a un largo y tedioso estudio que fue sacudido recién a los 44 minutos con el golazo de Gerardo Arévalos para el conjunto local.
En la complementaria se vio una faceta distinta a la del primer tiempo, ambos equipos imprimieron un ritmo diferente, donde Luqueño inclinó la balanza a su favor merced al juego punzante de Alexis Rojas por izquierda, jugador habilidoso que desbordó siempre por su andarivel y que tuvo la perfecta complementación del colombiano Vladimir Marín. Producto de este mejor andar, y ya cuando se cumplía el tiempo reglamentario, un centro desde la izquierda mal despejado por el golero solense Gerardo Ortiz dejó el balón para el luqueño Juan Escobar, quien lo paró con el pecho y de derecha la mandó al fondo del arco rival. Pero, el conjunto danzarín certificó la vigencia del refrán que reza: No está muerto quien pelea, y en el último tramo del encuentro y como premio a la incansable labor del mejor hombre de la tarde, el loco Pérez, este con soberbio cabezazo concretó el 2 a 2, definitivo. Esta igualdad entre luqueños y danzarines dejó un amargo sabor entre los dirigentes e hinchada auriazul, que se despacharon contra el árbitro por una supuesta falta penal antes de la concreción del empate.

