Chanhassen, Estados Unidos. AFP
La autopsia de Prince, que se realizó ayer, permitirá probablemente aclarar la incertidumbre sobre la súbita muerte del músico estadounidense de 57 años, cuyo genio es homenajeado en el mundo entero por fans anónimos y celebridades.
Las fiestas espontáneas se multiplicaron en las calles de Nueva York, en memoria de este visionario y multi-instrumentista, una de ellas tuvo lugar frente a la residencia del cineasta Spike Lee, uno de los primeros en lamentar el jueves la desaparición de su "hermano".
Personalidades como Barack Obama, Madonna o Mick Jagger, admiradores anónimos, e incluso la Nasa, que publicó la foto de una "nebulosa púrpura", todos expresaron su tristeza por la desaparición del "kid de Minneapolis".
Mientras llueven los homenajes, los médicos forenses buscan determinar las causas de la muerte del artista, luego de recibir sus restos el jueves.
Los resultados preliminares de la autopsia deberían estar disponibles en pocos días, indicaron a la AFP los servicios de medicina forense de la región del Mediooeste, donde fue encontrado inconsciente la víspera, en un ascensor de su residencia-estudio de grabación en Minnesota. Pero los análisis –principalmente toxicológicos– podrían llevar varias semanas.

