Paraguay hizo un esfuerzo descomunal para "robar" un punto de la altura de Quito, pero ese sacrificio casi épico solo tendrá valor si hoy consigue imponerse a la debilitada selección de Brasil, que viene de realizar un segundo tiempo pésimo ante Uruguay y además llega sin su principal estrella, Neymar, inhabilitado por acumulación de amarillas.
La gran cita para el público albirrojo, que por cierto recuperó el entusiasmo perdido hace un buen tiempo, es a las 20:45 en el Defensores del Chaco. El colombiano Wilmar Roldán será el hombre encargado de imponer justicia.
La primera batalla ante Ecuador dejó algunos "heridos" en campamento guaraní, lo que le obligó a Ramón Díaz a tocar obligatoriamente la defensa. Iván Piris sería la novedad como lateral derecho. En esa misma línea, Pablo Aguilar recupera su puesto y dejará en el banco a Gustavo Gómez.
La idea del "Pelado" es bloquear a Brasil por los costados, pero no con hombres de marcas, sino con ofensivos, para que los rivales sean los que tengan que preocuparse en defender. Derlis González seguirá por derecha y la gran novedad será el hombre del Bournemouth, Juan Manuel Iturbe, quien anunció que se ganará a la gente en la cancha y no hablando en conferencias.
La otra variante será la de Roque Santa Cruz por Jorge Benítez. "Conejo" tuvo un desgaste enorme en Quito y será hombre de alternativa.
Brasil por su parte llega golpeado anímicamente tras empatar en casa ante Uruguay, en un partido en el que el equipo de Dunga dio lástima defensivamente. David Luiz y Neymar no podrán estar por suspensión. La baja del zaguero termina favoreciendo a la verdeamarela, pero la ausencia del capitán seguramente debilitará la ofensiva de la "Canarinha".
Como para Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010, Paraguay llega confiado y sin miedo y quiere hacer costumbre el festejo ante los pentacampeones del mundo.

