Ocupaba en ese tiempo la radio un lugar cada vez más importante en la sociedad paraguaya. Las emisoras competían en programaciones atractivas. En esa década, un sacerdote franciscano comenzaba a ser protagonista principal en acciones solidarias y en la defensa de las libertades, el padre Josué Arketa.

  • Por Eduardo Palacios

“DE CORAZÓN A CORAZÓN”

Gracias a la colabora­ción de la Fundación Huellas de la Cul­tura Paraguaya, accedimos al rico acervo histórico-docu­mental que reúne, mediante el cual rescatamos una parte de la historia de la radiofo­nía paraguaya, contenida en revistas, libros y documentos que iremos publicando en las sucesivas ediciones domini­cales con estas notas resca­tadas del valioso material al que accedimos.

ZP 11 Radio Cáritas, la decana de las emisoras del país, que en este 2024 va a cumplir 88 años de salida al aire, es una radio respetada y valorada no solo porque es una fuente de cultura y en épocas pasadas, escena­rio obligado de las distintas manifestaciones artísticas, defensora incalificable de las libertades ciudadanas y una fuente solidaria para los más desprotegidos.

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El padre Josué Arketa fue un sacerdote francis­cano español que dirigió la emisora desde su lle­gada al Paraguay, el 31 de julio de 1960, y desde el 27 de setiembre de ese mismo año condujo el programa de su creación, “De corazón a corazón”, que se difundía los días domingo y tenía una audiencia mayoritaria­mente solidaria, lo cual le permitió cubrir numerosas necesidades básicas de los sectores menos favorecidos de nuestra sociedad, tanto con elementos materiales como en medicamentos y productos hospitalarios esenciales, costosas ciru­gías que no eran cubiertas por la sanidad pública, así como fondos y otros reque­rimientos para los pobres.

LABOR RELEVANTE

La Revista Ñande –impor­tante publicación para­guaya de los años pasados– en su edición N° 118, del mes de agosto de 1961, publicaba en tapa la foto del sacerdote franciscano y una nota de fondo que comenzaba seña­lando que “el religioso posee una presencia legendaria en el corazón de los humil­des” y hacía referencia a la relevante labor que le cupo al padre Arketa, quien a la vez de su carrera sacerdo­tal en sus años de juventud fue ganador de concursos de oratoria en su país natal.

La nota periodística señala, al referirse al programa radial y a otros empren­dimientos que se deben al padre Arketa como el Banco de Caridad, que “estas expe­riencias las realiza con el objetivo de despertar la con­ciencia social cristiana en toda la comunidad. Conven­cer a la comunidad de que los problemas paraguayos tie­nen soluciones paraguayas”.

El padre Arketa fue también un incalificable defensor de las libertades ciudadanas e incluso víctima con prisión a mediados de la década de los años 60.

Tras un viaje al exterior del país, las autoridades no le permitieron de nuevo su ingreso, yendo a cumplir su misión religiosa en Boli­via, desde donde retornó a España, falleciendo en el mes de abril de 2004.

GUÍA DEL RADIOYENTE

Fue una publicación de distribución gra­tuita entre los años 1963 a 1975, aproximada­mente, editada por el Servi­cio Informativo y Cultural de la Embajada de los EE. UU. en Paraguay. En su edición número 18 del mes de setiem­bre de 1964, contenía una serie de notas periodísticas e informaciones vinculadas a la gestión desarrollada por la representación diplomática. Asimismo, otros temas que se referían a aspectos de la realidad de la sociedad nor­teamericana, así como una guía de las programaciones de las emisoras del Paraguay.

En ese sentido, en la guía refe­rente a ZP7 Radio Guarani, los programas del mes citado eran: apertura de transmi­sión, a las 5:27, luego 5 minu­tos de noticias, “Rutas fol­clóricas San Agustín”, “Mañanitas paraguayas”, con la conducción de Rubén Brítez Moninn; “Cita con los favoritos”, “Panorama musi­cal nativo”, “Senderos musi­cales”. A las 12:00, “Jornada deportiva”, con el equipo de la Asociación Periodística Especializada; a las 13:00, los martes, jueves y sábados “La voz de la Policía”, con Juan Carlos Hermosa, Osvaldo Palacios y otros, y los días miércoles y viernes, “Sobre­mesa de gala”, con la poetisa Dora Gómez Bueno de Acuña.

Una publicación del Servicio Cultural e Informativo de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay ofrecía la grilla de la programación de las emisoras de radio en nuestro país en los años 60

En horario nocturno se des­tacaban los siguientes pro­gramas: a las 21:00, “Noches estelares de tangos”, con la conducción de Rodolfo Schaerer Peralta; luego un programa de música folcló­rica paraguaya y el cierre de transmisión a las 23:00. La programación del día domingo incluía los espa­cios con actuación de con­juntos en el escenario del auditorio, el programa “El matinée de la radio”, un pro­grama con música y cuentos infantiles, conducido por Simón Nicolás Casola.

GRILLA

Por su parte, ZP9 Radio Comuneros, conforme a la publicación que citamos, tenía en esa época la siguiente pro­gramación: El inicio de trans­misión a las 5:00, luego un programa con música para­guaya hasta las 6:00 en que comenzaba “Levántese con­tento”, un programa humorís­tico con los hermanos Miguel y Nery Fernández, al que con­tinuaba un espacio con música mexicana y un boletín infor­mativo como “El Repórter Esso”. “Cóctel de ritmos” era otro espacio a la mañana y “La hora de Formosa”, dedicado a la provincia del país vecino, donde la emisora llegaba con nitidez.

La programación de los días domingo de esta emisora incluía los números artís­ticos en el escenario radial con la presencia de público. La publicación que citamos como referencia señala que a las 6:30 actuaba el Con­junto Infantil Herma­nos Cañete, luego Severo Núñez Benítez y Los Jil­gueros, la Orquesta Típica de Wenceslao Burgos, la Orquesta de Jazz Los Seis Mariscales, Osmar Suárez y sus Latinos, seguidos de la orquesta Típica de los Her­manos Vázquez y luego la Orquesta Típica Orrego.

Fueron épocas diferentes cargadas de arte y roman­ticismo de la radio com­parando con el formato actual de las programacio­nes radiales. Serán histo­rias que seguramente algún apasionado investigador las seguirá contando, pues la radio tiene numerosas cosas que contar.

Etiquetas: #radio#años 60

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