El fotógrafo Javier Valdez reflexiona sobre la vida y la muerte en su fotoinstalación Reflorestar: cronología de una transformación, a inaugurarse el próximo 6 de junio.

Texto: Micaela Cattáneo

Fotografía: José Roa

El patio de su casa se convirtió en un estudio fotográfico. En este, su cámara investigaba el mejor perfil de las ramas secas y las hojas de mango. Mientras ocurría esta sesión con los rayos de sol como luces LED, creaba otro mundo natural en su terraza: un jardín en escalera. En este contexto nace la muestra de fotos e instalación Reflorestar: cronología de una transformación.

Pero él lo explica a su manera: “Estaba viviendo en dos mundos paralelos al momento de empezar a hacer las fotos de este ensayo. A ambas cosas les estaba dedicando mucho tiempo, pero con objetivos totalmente diferentes. En el proceso, las plantas de mi jardín se volvieron colaboradoras del proyecto. Y no pensaba en otra cosa que la relación y la profunda semejanza que tenemos con las plantas”.

Javier comparó esta tarea con la de un botánico, porque aunque él no lo sea, dedicó muchas horas al estudio de sus plantas, observándolas todos los días y viéndolas crecer y transformarse. “Como nosotros”, analiza. En Reflorestar expone su visión sobre los cambios que experimentamos a lo largo de la vida, las situaciones que transforman nuestro carácter y la muerte como una constante, como una oportunidad de volver a nacer después de un estado sombrío y no como el final del camino.

Todavía recuerda el momento en que entendió a la muerte de esta forma. “Un día encontré unas ramas secas atadas con un hilo, me fascinó tanto la forma, lo expresivo de aquel manojo, que lo llevé a mi casa para hacerle fotos de distintos ángulos. Este me generó preguntas en torno al ritual de la muerte, porque estaba preparado como para una ceremonia de despedida, y eso me dio bastante nostalgia (no tristeza)”, cuenta.

Y continúa: “Ese fue el germinal del ensayo que presento ahora. Creo que empecé a contar todo esto por el final y no por el principio. Ahí entendí que la muerte no es necesariamente el último destino, sino una idea constante. Porque es posible dejar morir actitudes, vicios, pensamientos o hábitos y empezar a vivir de otra manera. A partir de esto, seguí fotografiando plantas en su tránsito por el tiempo”.

Evolución

Javier menciona a Roland Barthes para profundizar en el concepto de su fotoinstalación. “Él decía que la fotografía es muerte, que todo lo que se fotografió ya murió. Como la idea de mis obras tienen que ver con eso, pensaba que estaba redundando en el tema de la muerte colocando sólo las fotos colgadas. Por eso, incluí las plantas reales en la exposición, porque quería darle un contexto vivo a las fotos”, señala.

Para él la muerte no es un estado definitivo, sino más bien una vía de transformación o mutación hacia otra etapa. “Esta interpretación —dice— también está relacionada con lo onírico, que es un elemento que siempre tengo en cuenta”.

Valdez considera que la naturaleza, de alguna forma, nos enseña a sobrevivir; sin embargo, duda en que seamos conscientes de eso todo el tiempo. “Cuando pensamos que estamos destruyendo el planeta, ahí nos agarra la preocupación sobre qué estamos haciendo con ella. Lo que ahora me pregunto con frecuencia es si nosotros somos imprescindibles en la naturaleza. Porque con o sin nosotros, su evolución permanece, pese a su destrucción”, confiesa.

Reflorestar: cronología de una transformación es el resultado de las vivencias personales y cotidianas del fotógrafo, quien encontró en la naturaleza un medio de expresión. “El proyecto no nació como protesta ante los daños que hace el ser humano al medio ambiente, pero como las protagonistas son plantas, transversalmente se habla del tema. Un ejemplo: la deforestación. Sólo que esta es una muerte premeditada y violenta, y mi fotoinstalación —en realidad— habla más de la muerte natural, de aquello que sucede indefectiblemente sin intervención ni premeditación”, explica.

Las fotografías fueron tomadas en su casa, porque están relacionadas con lo cotidiano pero presentadas con una línea conceptual. La fotoinstalación estará disponible del jueves 6 al viernes 28 de junio, de lunes a viernes de 09:00 a 18:00, en el Centro Cultural Citibank (Mcal. López esquina Cruz del Chaco).