Texto: Matías Irala

La diosa de ébano se tomó una pausa de 20 años, hasta que en 2008 volvió con Hurricane. ¿Había pasado al anonimato? Definitivamente no. La jamaiquina integra ese altar de estrellas que han logrado permear la cultura pop gracias a su habilidad de reinventarse.

En este nuevo material encontramos colaboradores como Tricky, el mítico Brian Eno y el dúo Sly & Robbie, conocidos por sus inclinaciones reggae, estilo que Jones explota ahora en una línea más dub.

Se trata de un compendio de canciones salidas de algún glaciar sónico de los 80, pero con sonidos experimentales que recordarán su amistad con Massive Attack en canciones como Corporate Cannibal (un tema satírico y sensual donde Jones demuestra su ingenio histriónico), o Devil in my life, que nos hará preguntarnos si Hurricane es acaso el medio hermano del Mezzanine de los Attack, debido a esa mezcla atemporal de ritmos.

Las reflexiones autobiográficas también están presentes en canciones intimistas como Williams Blood o la melancólica Im crying (My mother tears ), y su característica mezcla híbrida de rock y reggae, en cortes como Sunset rise, Well Well Well y el tema homónimo del disco.

La musa de Jean Paul Goude y Andy Warhol no decepciona en este álbum, por el contrario, demuestra una vez más que su naturaleza espontánea es capaz de arrasar al igual que un huracán.

Canción necesaria: This is life, por ser una canción magnética y salvaje, que testifica su personalidad irreverente.