De niño, su admiración por Indiana Jones, lo llevó a descubrir el cine. Ahora, tras abandonar una larga carrera como creativo publicitario, revela su faceta de actor con la película Leal, próxima a estrenarse.

Por: Jazmín Gómez Fleitas

jazmin.gomez@gruponacion.com.py

Fotos: Nath Planás

Producción: Juan Ángel Monzón

Estilismo: Matías Irala

Todo héroe, según el mitógrafo Joseph Campbell, tiene que completar un arco dramático. Este es un recurso literario usado ampliamente en novelas, narraciones de todo tipo, y por supuesto, también en el cine. En el inicio, se conoce al personaje en su ‘mundo ordinario’, en su día a día, para familiarizarse con él. En el desarrollo surge el conflicto, esa llamada a la aventura que podría implicar unas 10 etapas que el héroe vive y supera, hasta que en el desenlace, emprende el retorno a casa con su recompensa, su experiencia a cuestas.

Si nos ponemos a analizar las películas que más nos gustan, las historias que marcaron nuestra infancia o adolescencia, desde las más épicas hasta las más fantásticas, percibiremos este recurso, denominado “El viaje del héroe”. Está presente en E.T, Los Goonies, Star Wars, El Rey León, Corazón Valiente, Volver al Futuro, El Señor de los Anillos, Indiana Jones y muchísimas más. Y es responsable de que personajes como Ulises o Frodo Bolsón nos resultan tan atractivos.

Luis Aguirre (41) descubrió la magia del cine a través de un héroe. Su fascinación fue tal, que ya nunca más se alejó de los personajes extraordinarios que conoció a través de la pantalla grande. “Tengo un amor al cine desde que tengo memoria. Recuerdo cuando vi por primera vez el póster de Indiana Jones en el diario, estaba en segundo grado, y me quedé impactado. Después, cuando vi la película, dije: ‘yo quiero hacer lo que sea que está pasando ahí’, aunque no me di cuenta de lo que implicaba en ese momento. Y desde ahí, como que siempre estuvo esa cosa de jugar a ser un héroe”, dice.

Luis fue un chico tímido e introvertido. De adolescente, era de los que huía de la clase de teatro porque le daba vergüenza ajena el simple hecho de ver a sus compañeros ensayar. Pero en casa, se animaba a grabar lo que veía con la cámara de su papá y la complicidad de su hermano Esteban. “En esa época, prestar la cámara era como prestar el auto”, acota, “pero agradezco a mi viejo, que siempre nos la daba con la condición de cuidarla bien”.

“Tenía esto de crear guiones, de esta cosa creativa y me quedé allí. Hice una carrera de 20 años y hubo momentos geniales, pero a los 40 me retiré”

Una vez finalizado el colegio, se metió a lo más cercano que encontró de su pasión, la Publicidad.“Tenía esto de crear guiones, de esta cosa creativa y me quedé allí. Hice una carrera de 20 años y hubo momentos geniales, pero a los 40 me retiré”, resume. Sin embargo, a lo largo de esas dos décadas se animó a escribir y a dirigir. A los 20 años escribió su primer guion, un mediometraje titulado Una y media que estrenó tres años después, en el 2001.

Ese primer proyecto audiovisual coincidió con un hito importante en su vida: el nacimiento de su hijo Bautista. “(Hoy) Baucho tiene 16 años y el cine es nuestro fútbol. Las películas de héroes o superhéroes son nuestro clásico. Y me di cuenta que, a lo largo de todos estos años, él fue el hilo conductor”, asegura Luis, que tras renunciar a la publicidad, se entregó de lleno a esa pasión compartida. “Elegí un trabajo con el que me conformé, que era suficientemente cercano a mis sueños, pero decidí cambiar eso a mis 40 años. Fue drástico. Renuncié a eso y dije ‘voy a tratar de vender un guion y ver qué sucede después’ y se pudo dar”, reconoce.

Ese guion, Mr. Black y los perros, fue vendido a mediados del año pasado al precio de 15 mil dólares, monto similar al manejado por industrias extranjeras como Netflix. A la fecha, lleva realizados unos 25 trabajos audiovisuales entre cortos, documentales y dos largometrajes: Minotauro (2008) y Universo Servilleta (2010), que está dedicada a su hijo. “Al final aparece: ‘Para Baucho’. No sabía si iba a hacer otra película y quería dejarlo escrito. Él está presente en todo lo que hago”, asegura.

La pasión del cine

Luis nunca estudió cine, tampoco actuación. Al menos no de forma académica.

Todo es tocar de oído, ver todo tipo de películas desde siempre. Desde Rápido y Furioso hasta una película iraní. Veo todo lo que hay y esa es mi escuela de cine”, señala.

En ese proceso de tratar con actores y de buscar la manera de dar vida a una historia, se vio fascinado por la manera en que los actores encarnaban los personajes. “Ver cómo ellos trabajaban de manera introspectiva me llamaba mucho la atención, aparte de que envidiaba que el actor termina su trabajo y se va a su casa; yo me quedaba dos o tres años con una película, viendo cómo sacarla a pulmón”, señala.

La primera oportunidad de estar ante un cámara vino con el realizador Martín Crespo. “Era para un largometraje que se llamaba Ópaco (2006). Lo hicimos con Cecilia Canillas. Y luego Yukata (2007), que era la continuación de los personajes. Después de eso, Hugo Cataldo, me llamó para Semana Capital (2010), con Alicia Martin. Y ahí fue como que dije: ‘sí, yo quiero hacer esto. No quiero dejar de hacer cine’.

Me di cuenta que yo amo el cine, desde donde pueda aportar

Tras la venta del guion de Mr. Black , surgió Leal. “Fue una sorpresa, porque estaba como que esperando ver qué hacer después de eso; al no tener algo fijo, y como ahora vivo de lo que va surgiendo. Me di cuenta que yo amo el cine, desde donde pueda aportar. Creí que era solamente desde la escritura o dirección, y no, soy lo que haga falta para que haya cine. Y si me dicen: ¿querés actuar? Y si te sirvo, claro que sí”.

¿Qué esperar de Leal?

Luis recibió una primera llamada para el casting, y luego tres más, hasta que se confirmó su participación. “Yo pensé que iba ser una película concentrada sólo en acción y resultó ser algo mucho más humano”, señala y explica un poco más sobre las características de su personaje: “Me creé una historia acerca de cómo y por qué este personaje es así, para entender sus reacciones y sentir eso. Es duro y con un problema de control de ira porque nunca puede parar, es como que está trancado eternamente en la aventura porque no tiene a dónde volver”.

La película trata sobre la petición de un ministro recién designado: reclutar a los mejores comandos para conformar un grupo de Operaciones Especiales, con el fin de desbaratar una organización criminal. “Tuvimos entrenamiento táctico militar con expertos, así como físico intensivo. También hablé mucho con los expertos que nos entrenaban, sobre sus familias, sobre poner en riesgo la vida como estilo de vida y todo esto me ayudó a crear al personaje”.

Los héroes, luego de conquistar su hazaña, luego de destruir el anillo único, luego de salvar la galaxia, tienen un lugar al cual regresar. ¿Y su personaje? “Creo que todos encontramos lo que queremos en una historia, aunque haya un delineamento principal. Y en esta, yo la sentí como la búsqueda de un hogar”, resume.

Más información

El teaser de Leal ya está en las redes sociales de Hei Films, la coproductora paraguaya junto con la argentina Arco Libre, y el próximo mes sale el trailer. El estreno está agendado para mediados de año.

En Instagram Luis utiliza #CinemaParadoxa para un proyecto de videos que son una bitácora visual de su vida. “Se trata de compartir la perspectiva con la que observo al mundo y uso el silencio en ellos. El silencio es universal”.

Sus trabajos previos a Leal se encuentran en www.antagonista77.com.