El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, bromeó ayer en San Lorenzo al término del acto en el hospital Niños de Acosta Ñu con el senador Rodolfo Friedmann, ante la mirada de Silvio Ovelar como testigo de “lujo”.
El mandatario, al hacer referencia a su banca en disputa, dijo: “No sabemos hasta cuándo”. Para rematar, le comentó al guaireño que aún no pidieron su cabeza. La reacción inesperada de Friedmann desató carcajadas en el entorno más cercano, ya cuando estaban a punto de retirarse.
La situación se dio en un momento en que Ovelar se despidió de Abdo y le anunció que tenían que retirarse porque tendrían sesión con Friedmann en el Senado, a lo que el Presidente exclamó: “¡No sabemos hasta cuándo!”. Esto sorprendió a Friedmann y, con cara de circunstancia, solo ensayó una agria sonrisa y se retiró del lugar con Ovelar.

