El doctor Camilo Bení­tez Aldana, contra­lor general de la Repú­blica, habló con La Nación respecto a sus proyectos de gestión. Destacó los ejes fun­damentales de su plan de tra­bajo y, por sobre todas las cosas, expuso los mecanismos que serán aplicados para lograr la transparencia en lo que atañe al control de los fondos públicos.

–¿Cuáles son los ejes fun­damentales para su plan de trabajo al frente de la Con­traloría General de la Repú­blica (CGR)?

–El eje fundamental del plan de trabajo de la CGR está diri­gido a culminar las auditorías en curso, que servirán de sus­tento al informe y dictamen que la Contraloría debe presentar ante el Congreso, por mandato de la Constitución Nacional. Otro de los ejes se orienta hacia la verificación de la rendición de cuentas de la utilización de los fondos de royalties y Fona­cide y de otras transferencias de fondos importantes con des­tinos específicos.

Asimismo, se inició la evaluación del Sistema Nacional del Control Interno en todas las instituciones suje­tas al control de la CGR, con el propósito de tener una visión holística de qué tan efectivos son esos controles. Esta acción permitirá a la CGR seleccionar con base técnica a las entidades públicas que por su importan­cia social y financiera requie­ren de mayor control en el uso de los recursos que se encuen­tran bajo su administración.

Por otro lado, también se ha iniciado la verificación de la efectiva implementación de los Objetivos de Desarrollo Soste­nible, conocidos como ODS, que Paraguay como país signatario de la Agenda 2030 de las Nacio­nes Unidas asumió el compro­miso de erradicar la pobreza, promover la lucha frontal contra el hambre y la corrup­ción, entre otros objetivos.

–¿Cómo funciona actual­mente el sistema de con­trol de recursos públicos en Paraguay?

–La Contraloría es el órgano constitucional de control y tiene atribuciones de verificar la utilización de los recursos en las organizaciones públicas o privadas, en las que el Estado aporta fondos públicos.

–Detectar, sancionar y pre­venir actos de corrupción son esenciales para la trans­parencia institucional y a nivel país. ¿Qué acciones de control aplicará al respecto?

–En el campo del manejo de los fondos públicos la mejor polí­tica es la de la prevención y, en ese sentido, la CGR ha puesto en vigencia una Norma de Requi­sitos Mínimos para Sistemas de Control Interno (Mecip 2015). Por esta razón y como ya se indicó, se ha iniciado la eva­luación nacional del grado de madurez del Sistema de Con­trol Interno en las instituciones sujetas al control de la CGR.

El objetivo de esta acción es iden­tificar, entre otras cosas, el nivel de riesgo a que están expuestas las organizaciones del sector público, el nivel de conocimiento y del compromiso de las máxi­mas autoridades de los OEE y sus niveles directivos, con relación al grado de efectividad del sistema de control interno aplicado en su institución.

Además, se pre­tende mediante este proceso de evaluación que las autorida­des conozcan de manera clara y específica su responsabilidad en el éxito o en el fracaso de la gestión que vienen realizando. Un buen manejo de estos con­ceptos, en primer lugar, per­mitirá identificar las entidades más expuestas a altos nive­les de riesgo debido a prácticas administrativas indebidas y, en segundo lugar, podrá definir áreas críticas en riesgo de prác­ticas ilícitas, impropias, pro­hibidas o ilegítimas, a ser teni­das en cuenta para disponer un instrumento de planificación de las auditorías y de seguimiento sobre esos sectores, subsecto­res, entidades o sobre cualquier actividad de la función adminis­trativa del Estado.

Se espera que los funcionarios superiores de los entes sujetos al control de la CGR tomen conciencia del papel que les corresponde en la implementación en sus respec­tivas instituciones, de la Norma de Requisitos Mínimos, como una nueva forma de conce­bir el accionar del funcionario público para el mejor manejo de los intereses del Estado.

–Existieron sospechas de irregularidades por parte de la administración anterior. ¿Cómo planea restablecer la confianza de la ciudadanía?

–Mi compromiso con la ciuda­danía es cumplir a cabalidad lo que la Constitución impone a esta institución y brindar ser­vicios e informes con la cali­dad y oportunidad que espera de nosotros la ciudadanía. El máximo desafío que tengo es intentar poner todo mi empeño en ser un ejemplo para los fun­cionarios de la Contraloría y persuadirlos de que recupe­ren la credibilidad de la insti­tución que tanta falta hace. En ellos está el cambio y el éxito.

–¿Cuáles son las necesida­des más urgentes a nivel ins­titucional?

–Leyes especiales cada año. Otorgan a la Contraloría mayor alcance en el control de la cosa pública, lo que implica aumento en los costos para su atención que, sin embargo, no son acompañados del corres­pondiente aumento de su pre­supuesto. Por tanto, seguimos dependiendo de otros órganos para obtener nuestro presu­puesto.

Debe tenerse presente que muchas de las actividades de control requieren contar con profesionales de primer nivel, con salarios que retribuyan la responsabilidad de la función que desempeñan y de los recur­sos indispensables para viáti­cos y otros insumos, por cuanto que no pocas veces deben des­plazarse a otros puntos del país, especialmente para la verifica­ción de los recursos adminis­trados por los gobiernos muni­cipales y departamentales.

Un auditor no puede realizar su trabajo de auditoría y opinar desde el escritorio en la sede central en Asunción y requiere muchas veces constituirse en la zona a las que fueron desti­nados los recursos cuya apli­cación se debe auditar.

–¿Podría hablar acerca de sus primeras acciones de gestión?

–Iniciamos la gestión forta­leciendo las áreas técnicas, apostando a los profesionales de la casa, con la firme convic­ción de que el país necesita un órgano de control fortalecido y que cumpla su rol de velar por el cumplimiento de las disposi­ciones legales y el uso correcto del patrimonio público.

–¿Habrá un proceso de reconstrucción o cambio interno dentro de la insti­tución?

–Esta administración apuesta a los técnicos formados en la Con­traloría que hayan guardado un comportamiento profesional decoroso y ético en su gestión y que por sus conocimientos, habilidades y destrezas, pue­dan aportar al fortalecimiento institucional y, por ende, a que la CGR pueda cumplir con lo que espera de nosotros la ciudadanía, que consiste en brindar un ser­vicio con calidad y oportunidad.

–¿Desea agregar algo más?

–Entre los gobiernos que se sucedieron en la era democrá­tica, ninguno ha implemen­tado con la rigurosidad que el país espera políticas serias para prevenir o castigar ejem­plarmente la corrupción. El éxito que el Gobierno obtenga en su lucha contra este flagelo se basará en gran medida en el nivel de consideración e impor­tancia que se otorgue a los infor­mes que desde la CGR son emi­tidos y en la utilización que de ellos se haga en beneficio de una buena gestión.

PERFIL

CAMILO DANIEL BENÍTEZ ALDANA

Nacionalidad: Paraguaya

Estado civil: Casado

Hijos: 3 y una en camino

Pasatiempos: Hacer ejer­cicios

Libro favorito: Más que libro favorito, el libro cuya lectura nunca pude olvidar es “Mi planta de Naranja Lima”.

Formación académica:

Abogado, escribano y nota­rio público por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Cuadro de Honor.

Especialista y Máster en Argumentación Jurídica por la Universidad de Alicante, España.

Egresado de la Escuela Judicial por el Consejo de la Magistra­tura del Paraguay.

Doctor en Derecho por la Facultad de Derecho y Cien­cias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción, con calificación summa cum laude.