A raíz de los últimos atentados como los que se registraron recientemente en Nueva Zelanda y Brasil, advierten que, si bien Paraguay siempre fue un país de emigrantes e inmigrantes, se debería tener mayor control, sobre todo con los inmigrantes para evitar permitir una base terrorista. Juan María Carrón, ex religioso y ex parlamentario, afirmó que hay un enfrentamiento entre las distintas religiones existentes.

“En primer lugar creo que este atentado supremacista en Nueva Zelanda no tiene una finalidad religiosa; el que perpetró el asesinato no fue un hombre movido por motivos religiosos. Alega más bien motivos de querer preservar Nueva Zelanda de lo que es probablemente una emigración de árabes y musulmanes bastante masiva”, comentó Juan María Carrón con relación a los motivos que llevaron a perpetrar el atentado supremacista. Asimismo, resaltó que “nos debe llamar la atención el grave conflicto en la actualidad entre cristianos y musulmanes; existe en este momento una especie de re-guerra de religiones larvada, lamentablemente nadie quiere afrontar este tema”. En ese sentido, enfatizó que se debe frenar este tipo de cosas, propias de la Edad Media, ya no de una época en la que debería haber tolerancia.

Consultado sobre la repercusión en nuestro país, mencionó: “Creo que en nuestro país no tendrá mucha repercusión. En primer lugar Paraguay ha sido un país más de emigración que de inmigración”. Comentó que el Paraguay no ha puesto trabas a gente que practique otros credos. Existe una gran cantidad de budistas, evangélicos, menonitas, ortodoxos, etc. En varios países musulmanes la intolerancia con respecto a otras confesiones religiosas es absoluta y total. Sin embargo, ha habido bastante tolerancia a sus prácticas religiosas en Europa, acotó el Dr. Carrón.

Sin embargo, aseveró “que sí hay que temer de la convivencia de ciertos grupos del tipo árabe, con grupos terroristas del exterior. En el Paraguay se han hecho colectas de dinero para apoyar grupos terroristas árabes, esto es cierto y no podemos cerrar los ojos a eso”. Además increpó “que esto está alimentando al terrorismo internacional; no podemos ser el refugio de terroristas de ninguna índole, sean católicos, musulmanes, evangélicos, budistas”. Hizo un llamado de atención respecto a que “debemos dejar de ser ingenuos, estamos en un mundo extremadamente complejo, en donde hay que protegerse de una inmigración descontrolada, de mafias o de grupos internacionales que son capaces de crear problemas terroristas en nuestro país o tomar nuestro país como una especie de base tranquila para hacer terrorismo en otros países”, concluyó el Dr. Carrón.

Por su parte, la historiadora Ana Barreto Valinotti dijo que “lo sucedido en Nueva Zelanda está enmarcado en una acción de extrema derecha, hay responsabilidades compartidas. Por un lado, la vergüenza que significó para muchos medios de comunicación el haber difundido inmediatamente el video, filmado en tiempo real”. En este sentido, resaltó que “no existen filtros seguros, ante mensajes y manifestaciones de odio. En ese sentido, los medios de comunicación tienen igual responsabilidad que los mismos políticos, hay una responsabilidad compartida”. Mencionó asimismo que “puede ser la cantidad de likes, visualizaciones o el hecho de que los medios de comunicación venden de esta manera, pueda llegar a superar la conducta ética de los comunicadores”. Aunque muchos medios retiraron el material de sus portales, este fue descargado por miles de usuarios alrededor del mundo, ya no existen fronteras, acotó la historiadora.

Esta enfatizó que “el fascismo en el siglo XXI no va a venir vestido en simbologías nazis ni con el uniforme del autoritarismo. En este sentido, son las redes sociales las que contribuyen a la propagación de mensajes fascistas”. Sobre la disolución de las fronteras, mencionó: “Hoy en día toda reunión fascista puede darse de forma virtual, llegando a muchos más adeptos en diferentes lugares. Si esto se suma a que las personas puedan acceder a armas, el problema es exponencial”.