En su primera sesión ordinaria, la Cámara de Diputados amplió ayer las acusaciones contra el contralor general de la República, Enrique García, por los hechos punibles de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El planteamiento fue aprobado sobre tablas.
El pedido fue realizado por el colorado Hernán Rivas, quien indicó que es momento de demostrar a la ciudadanía que la Cámara Baja cuenta con “manos firmes” para luchar contra el flagelo de la corrupción. García fue acusado por los diputados por mal desempeño en sus funciones. Los antecedentes se remiten al conflicto entre la empresa Ivesur y la Municipalidad de Asunción cuando ocupaba el cargo de asesor jurídico en el municipio.
Las causales fueron incorporadas a las ya existentes mediante el acompañamiento de un total de 54 diputados y 3 abstenciones. “Hoy somos acusados como la cámara de dilación y siempre la Cámara de Senadores tira y pica la pelota hacia la Cámara de Diputados, siempre somos tapas de diarios, por eso al inicio de esta sesión queremos incluir esto y hacer que el Senado trate este tema que le tiene a la ciudadanía un poco inquieta por todas las acusaciones”, mencionó.
“Hoy necesitamos mano firme. Siempre decimos que luchamos contra la corrupción y este es el momento. Le pido que se pueda aprobar el proyecto de resolución y poder incluir esto en la causa”, señaló.
Por su parte, su colega Sebastián Villarejo, del Partido Patria Querida (PPQ), indicó que la Contraloría se encuentra en una crisis debido a las acusaciones que surgen contra García así como diversas denuncias que involucran a los representantes del organismo de control. El legislador solicitó al funcionario público que presente su renuncia al cargo.
“La Contraloría General de la República se encuentra en una crisis, en primer lugar debo ser claro. Al contralor Enrique García, si le llega este mensaje, yo le solicito que renuncie al cargo porque si es cierto lo que se dice, acusaciones gravísimas así como imputaciones gravísimas, no merece estar un día más en ese cargo”, comentó.
Villarejo añadió que varios jefes comunales son perseguidos desde la institución por el mecanismo de chantajes. “Pero incluso si no fuera cierto una República necesita que los hombres respeten las instituciones y definitivamente la Contraloría hoy está carcomida en la confianza que tiene la ciudadanía hacia la misma. La extorsión hacia los intendentes es moneda de cada día en todos los departamentos. Hay una crisis de desconfianza y falta de credibilidad”, sentenció.

