Recientemente el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, se jactó de que el obje­tivo de su gobierno implica un combate a la corrupción y a la impunidad, sin embargo, no aclaró que ese combate sería selectivo en su administra­ción ya que no se ocupa de sus propios ministros y adheren­tes políticos implicados en varios hechos ilícitos.

“Nos hemos propuesto también el objetivo de fortalecer nuestras instituciones y dar un com­bate frontal a la corrupción, a la impunidad, persuadidos de que es fundamental desha­cerse de este lastre para que Paraguay pueda elevarse hacia un más promisorio porvenir”, expresó Abdo.

Sin embargo, el mandatario olvida que su propio entorno está minado con figuras altamente cuestionadas por sus acciones. En Petropar, la titu­lar Patricia Samudio realizó depósitos bancarios violando lo establecido por la ley para beneficiar a una empresa “amiga”. El ex gobernador de Paraguarí y ahora presidente de la Cámara de Diputados, Miguel Cuevas, también está acusado de lesión de confianza.­