La presidencia de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió ayer un comunicado para expresar su condena a la violencia, secuestros y narcotraficantes, refiriéndose a las organizaciones delictivas como por ejemplo el EPP.
“No podemos permanecer indiferentes ante hechos que lastiman la convivencia fraterna y debilitan los fundamentos que garantizan la paz social. No podemos estar ajenos ante los crímenes y asesinatos que causan dolor y sufrimiento a las familias paraguayas”, menciona el manifiesto de los responsables de la Iglesia.
En otra parte, el documento expresa que “la Iglesia proclama la importancia de hacer de la familia un espacio de cuidado, de protección, de apoyo mutuo, con la necesaria apertura a realidades más amplias: el bien común de toda la sociedad, sin restricción ninguna a consideraciones de raza, de clase, de etnia, ni siquiera de religión”.
“Exhortamos, pues, a todos los ciudadanos, a los fieles católicos y a las personas de buena voluntad, a asumir decididamente el compromiso de una profunda conversión personal, comunitaria y eclesial, y a trabajar incansablemente por la justicia y por la paz social en el Paraguay”, agregó.

