El senador colorado de Alto Paraná, Javier Zacarías Irún, se defendió ayer ante las denuncias en su contra sobre supuesto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, según la publicación de un medio impreso local. El legislador mostró a los medios de prensa varios documentos e informes desmintiendo de esta manera el mencionado hecho de corrupción que se le atribuye.
El dirigente de Ciudad del Este explicó que todos los bienes que posee, tanto él y su familia, están a la vista y que los mismos están registrados en su declaración de bienes en la Contraloría General de la República (CGR). “Todo lo que tengo está a la vista y no escondemos nada”, expresó.
Mencionó también que hace unos meses, la Fiscalía de Delitos Económicos desestimó una denuncia por enriquecimiento ilícito, presentada en su contra por la diputada Kattya González.
“No lo digo yo, lo dice la Fiscalía de Delitos Económicos. Yo no sé de lo que estamos hablando y qué es lo que pueden atribuirme, a no ser de que hace tres meses estaba todo bien y ahora hace tres meses me volví millonario, y hace tres meses hice lavado de dinero y había sido en 60 días robe todo el Paraguay”, respondió.
En cuanto a las publicaciones y denuncias contra él, Zacarías recordó que dejó de ser intendente de CDE y se dedicó al trabajo en el sector privado, y que de esa manera pudo lograr obtener los bienes que se le atribuyen y que están todos a su nombre. “Hay dos cosas que yo no soy: haragán ni tampoco burro. Sé trabajar, soy profesional gracias a Dios, con el sacrificio de mis padres me recibí de abogado y por intermedio de mi profesión y otros negocios lícitos que hacía y hago puedo justificar absolutamente todos los bienes que tengo”, aseguró.
Respecto a la empresa que se le vincula, indicó que solo son sus conocidos y que no por eso se le tendría que atribuir ser socio de la misma. “Mis amigos pueden tener empresas y pueden trabajar, ¿o resulta que mis amigos ya no pueden tener empresas?”, se preguntó.

