Con 25 votos, la Cámara de Senadores se rati­ficó en su versión sobre el impuesto del tabaco para ele­varlo hasta un rango de entre el 30% y el 40%, más el adicio­nal de G. 1.500 fijos por caje­tillas. Durante el debate, los legisladores de la Cámara Alta no aceptaron la propuesta de Diputados de aplicar un incre­mento de entre 18% y 22% y eliminar la tarifa adicional. El proyecto vuelve a Diputa­dos como cámara revisora, en la que necesitarán la mayoría absoluta de 41 votos para rati­ficar su decisión. En su defecto, quedará sancionada la versión del Senado.

La sesión ordinaria de ayer contó con 39 senadores presen­tes, de los cuales 25 votaron por la ratificación de la versión de la Cámara Alta y 13 por la versión de Diputados, se registró una abstención y seis ausencias. Los legisladores de la bancada de Colorado Añetete acompa­ñaron la versión del Senado, a excepción de Juan Carlos Gala­verna, ausente, y Silvio Ovelar, quien asistió, pero salió de la sala poco antes de la votación.

La proyectista, la senadora Esperanza Martínez, indicó que con esta normativa se ten­dría una recaudación que podría llegar a los US$ 500 millones anuales. De esta, el 45% será destinado al Ministerio de Salud Pública para distintos progra­mas; otro 45% al Fondo para la Excelencia de la Educación e Investigación para distintos programas y el 10% se transfe­rirá a los gobiernos municipa­les para los programas de las Consejerías de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni). Actualmente, el sec­tor tributa solo el 16%.

El senador Fernando Silva Facetti indicó que los ingresos por el impuesto al tabaco en el 2014 fueron de US$ 49 millo­nes; cuando subió al 16%, a fina­les del 2015, se recaudaron alre­dedor de US$ 65 millones. Con un tributo del 30%, la recauda­ción sería de US$ 120 millones.

La ratificación del proyecto generó dudas con relación a la postura del movimiento Colo­rado Añetete –que responde al presidente electo Mario Abdo Benítez– debido a la afinidad que tienen con el cartismo luego de las elecciones gene­rales. Sin embargo, los parla­mentarios del mencionado movimiento se ratificaron en su postura.

UNOS 4.000 AFECTADOS

El sector tabacalero advierte que de promulgarse la ley con el drástico incremento apro­bado por el Senado podría afectar casi 4.000 puestos laborales. Conforme a datos proveídos por la Unión de Taba­caleras del Paraguay (UTP), que nuclea a 16 industrias, estas realizan un aporte anual de US$ 6.558.760 al IPS, en concepto de pago por el seguro social de unos 3.630 empleados.

Taba­calera del Este SA (Tabesa) es la empresa de mayor enverga­dura del país, con la contrata­ción directa de 1.395 traba­jadores. Solo esta empresa aporta anualmente al IPS casi US$ 2.700.000. Es así que al sector le preocupa que en pri­mer lugar casi 4.000 empleos podrían perderse, con otras consecuencias aún más impac­tantes para el Estado como, por ejemplo, la reducción drástica de la recaudación impositiva, el peligro de que la industria formal sea reemplazada por la informal y que finalmente un producto como la marihuana cueste menos que el cigarrillo.