En Paraguay se da el caso que los dos principales candida­tos que están en pugna por la Presidencia de la Repú­blica coinciden bastante en su visión económica, que es una visión económica muy de centro, sostuvo el econo­mista Amílcar Ferreira, al referirse al debate llevado a cabo el domingo último en el Banco Central del Paraguay (BCP). "Ninguno de los dos plantea patear el tablero y lle­var al país hacia un modelo radicalmente diferente al que tenemos hoy. Por eso es que el debate económico era abu­rrido, porque no hay grandes diferencias, no hay grandes puntos de diferencias", indicó a radio 1000 AM.

Mario Abdo Benítez, pos­tulante a la primera magis­tratura por la ANR, y Efraín Alegre, candidato de la alianza Ganar, esbozaron sus ideas y proyectos a ser desarrollados en caso de lle­gar ser gobierno. Ambos se ratificaron en la necesidad de continuar con el modelo de desarrollo del país, para lo cual consideraron que el Poder Judicial es un obs­táculo para ese objetivo. También mencionaron que se debe realizar una rein­geniería del funcionariado público y una lucha fron­tal contra la evasión, entre otros.

Ferreira señaló que los presi­denciables tienen la intención de respetar el modelo basado en el equilibrio macro. "No creo que eso vaya a cambiar. Y hasta creo que es un aspecto positivo en nuestro país que haya un cierto consenso en la clase política y también empresarial alrededor de estas ideas", manifestó.

Explicó que el esquema eco­nómico en Paraguay privile­gia el mantenimiento de los equilibrios macro con una independencia del Banco Central del Paraguay (BCP) y un blindaje al Ministerio de Hacienda, los cuales son manejados por profesionales de alto nivel.

Al reiterar las coincidencias entre Mario Abdo y Efraín Alegre, expresó que la rea­lidad paraguaya contrasta con lo que ocurre en otros países de la región, como la Argentina. Aquí las visio­nes económicas de las prin­cipales fuerzas políticas son radicalmente diferentes y dependiendo quien gane una elección, las decisiones van a ser diferentes. "Como ejem­plo cito a Mauricio Macri y Cristina Kirchner, quienes son totalmente diferentes", puntualizó.