• POR RICHARD MOREIRA
  • Periodista @ricmoreirapy

Luego de más de dos años de gestión y una intensa labor, el embajador taiwanés cul­mina su misión en Paraguay. Volverá a su país para ejer­cer el importante cargo de director general del Depar­tamento de Asuntos para América Latina y el Caribe, dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores de su país. En su despedida, La Nación pudo conversar con el embajador asiático para repasar el estado de las rela­ciones entre Taipéi y Asun­ción.

–Este acuerdo comercial que entró a regir hace unos días, ¿cuál es la visión de su país respecto a este tra­tado?

–Este acuerdo entró a regir el 28 de febrero, un mes des­pués se han notificado y se han cumplido los trámites necesarios de parte de los Congresos que tienen que aprobarlo así como las can­cillerías. Para nosotros es importante porque ya hemos intentado un acuerdo econó­mico, un TLC, hace más de 12 a 15 años, pero el impedi­mento era el tema Mercosur. Ahora, ambos países fui­mos más pragmáticos para aprovechar nuestros fuer­tes en el ámbito comercial, y es así que 54 rubros para­guayos pueden entrar a Tai­wán, mientras que nosotros logramos ingresar 19 pro­ductos aquí. Algunos tie­nen arancel cero de manera inmediata, otros de manera gradual. Ojalá que en el futuro se pueda expandir la cantidad de productos, pero este es un buen comienzo.

–¿Hay algún producto que se destaque en este con­venio?

–La carne es el producto estrella, pero también hay frutas, los jugos de frutas se están vendiendo muy bien allá. Se quiere comprar más al proveedor de frutas local, pero su producción no da para tanto, la demanda es mucho mayor por lo que esperamos que más produc­tores puedan sumarse. Asi­mismo, hay algunas semillas, madera y otros productos que también se incluyen. Lo importante es que de las 1.500 toneladas de carne que inicialmente se compraba cuando llegué ahora pasó a 10 mil toneladas. También estamos viendo que más fri­goríficos puedan exportar, con este acuerdo la demanda será mayor.

–Mencionaba el tema de carne, ¿este aumento responde a una cláusula específica del convenio o se da porque el producto es bueno?

–La cuota existe porque Paraguay no es un país libre de aftosa. Lo es, sí, pero con vacunación. Nuestras reglas exigen que sea un país libre de aftosa según los térmi­nos de la OIE. La cuota cre­ció por varias razones, como el buen desempeño de los fri­goríficos y la voluntad de los gobiernos de ambos países. Por otro lado, es importante también que así como hay demanda, los empresarios tienen que venderlo. Hace año y medio atrás cuando llegué, anunciamos la aper­tura de cota, pero los empre­sarios daban como un hecho que se iba a vender, pero lo cierto es que ellos tienen que ir a vender a Taiwán, ir a las ferias de alimentos. Ahora va a ir a Taipéi un número interesante de empresarios de la carne, de alimentos, y de semillas. Esto se desarro­llará a finales de junio.

–¿Qué otros empresarios irán a esta feria en Tai­wán?

–Es la primera vez que irán productores de yerba mate, este es un producto que en Asia es novedad, por las cualidades que tienen estas hojas y otras del Paraguay tienen mercado allá. En especial para infusión como el anís, la manzanilla que son muy buenos, a mí me gusta, y creo que tiene mercado en Asia. Al oriental le gusta el té, después de probar nues­tras hierbas por 2 mil años, probar otros no vendría mal. Y es un buen té. Algunas hierbas como el jaguarete ka'a que tiene cualidades curativas y otras que tienen propiedades para salud son productos que tienen mer­cado allá; pero hay que hacer más promoción. Por eso, este año comparando con el año pasado, la presencia paraguaya en esa feria mun­dial es importante, pero hay que venderlo.

–Esta alianza comercial con Taiwán ¿puede signi­ficar un trampolín para vender a otros países?

–Así espero yo. Porque Tai­wán es uno de los países con las economías más dinámi­cas a nivel global, nosotros exportamos e importamos mucho, incluso alimentos y procesados. También tene­mos muchas empresas de alimentos que están pre­sentes en otros lugares como en Japón o en Corea del Sur, entonces creo que es bueno utilizarnos mutuamente, aunque nuestros empre­sarios no conocen mucho todavía a Paraguay porque es país muy distante pero se puede hacer dinero. Debe­mos aprovechar el Merco­sur, que tiene 200 millones de personas como pobla­ción y es interesante. Ahora otra etapa a la que debemos apuntar es a atraer inver­siones para producir aquí en el Paraguay y aprovechar el Mercosur, producir acá como maquiladoras, o de transporte aéreo para que haya más flujo de personas.

–De acuerdo a la experien­cia de crecimiento econó­mico de su país, ¿en qué aspectos cree que Para­guay puede insistir para lograr desarrollo?

–No quiero comparar o menospreciar lo que ya viene haciendo el Paraguay, pero para que este país tenga un despegue económico está mucho mejor preparado para hacerlo hoy que hace unos años. Nosotros por ejemplo no tenemos agua en abun­dancia como aquí, los recur­sos naturales son limitados en la isla, no tenemos tierra y los desastres naturales son permanentes, que Paraguay no los tiene. A Uds. no les falta la electricidad, hay energía limpia 100%, en el que qui­zás es un caso único en el mundo.

Creo que eso es una bendición. Entonces creo que Paraguay tiene mucho para avanzar, y entiendo que tiene muchas más condicio­nes. Me siento complacido por lo que uno ve, está cre­ciendo y ampliando. Hace 5 años no existía este edificio (sede de la embajada), uno ve crecimiento, esto es un polo urbano, ahora ya hay embo­tellamiento, quiere decir que hay progreso. ¿Ahora como medidas? No soy quien para decirlo pero la experiencia de Taiwán es haber apostado e invertido en la educación. Lo importante es tener un plan nacional de largo plazo, hay que saber hacia dónde se quiere ir y tratar de seguir esa meta, de ir adelante, eso es clave. Por eso apostamos a la educación.

–Qué nos puede comentar acerca de la universidad tecnológica. ¿Cuándo va a funcionar?

–Visité al ministro Gustavo Leite y conversamos sobre esto. La parte paraguaya está en gestión, el Congreso tiene que presentar un proyecto para que se pueda crear la universidad tecnológica, el Gobierno está procesando el decreto y aprobación. La parte paraguaya se encargará de la administración y de la cons­trucción y nosotros nos encar­gamos de diseñar la malla curricular, de dotar los maes­tros de Taiwán, dotar los labo­ratorios y las carreras de inge­niería. Las carreras que se van a desarrollar son mecatrónica, informática, electrónica, elec­tricidad y civil. Si traemos 100 ingenieros 25 de cada carrera en 4 años, hoy por hoy el país no tiene mercado para estos ingenieros. Pero hay que pre­parar el terreno y creemos que Paraguay va a empezar a preparar los talentos humanos para recibir tecnología nueva e inversiones que vengan de afuera.

La universidad va a funcionar en Asunción, ya tenemos un predio localizado. Va a tener un acceso fácil, y la Universi­dad Tecnológica de Taiwán va a ser la universidad que va a apoyar en la creación de esta casa. Esperamos que desde el 2019 podamos contar con la universidad.

–El programa de beca­rios es una de las apues­tas fuertes, ¿no es así?

–Los becarios paraguayos hay como 100 que están estudiando actualmente, pero la cifra total con los que ya han regresado son más de 350. Ahora estamos en un nuevo proceso de entrevis­tas; la cantidad de alumnos el año pasado fue de 28 para carreras de grado, y ahora son 40. La gran novedad es que hay paridad ya entre hombres y mujeres y desde el año pasado, cuando fui­mos a visitar ciudades del interior, este año hay más estudiantes del interior.

–¿Cómo perciben las próximas elecciones en Paraguay?

–Creo que gane quien gane las relaciones serán igua­les. Con Paraguay celebra­mos el año pasado 60 años de relaciones, y a lo largo de estos años han habido sig­nos políticos distintos, es por eso que la relación con el pueblo paraguayo seguirá vigente no importa qué par­tido esté en el Gobierno, es una relación de país a país, no de partido o persona.

Aunque siempre va a estar el debate que Paraguay es el único país que mantiene relaciones con Taiwán en la región, y de por qué no apro­vecha un vínculo con China Popular, un país de 1.300 millones de habitantes, en el que este país tendría beneficio económico mucho más grande. Nuestra posi­ción es clara: la economía es comercio. Si una economía quiere comprar, por ejemplo soja, que lo compre. Pero no meter condiciones políticas en medio de esas negociacio­nes. Siempre he dicho que estas economías o acuerdos como los de China no duran porque cumplen un objetivo, una vez cumplido ya no es necesario. No debería haber condiciones políticas para que haya comercio. Deben regir las reglas de la OMC y no reglas políticas.

–Por primera vez Taiwán tiene una mujer presi­denta. ¿Cree que ese ejem­plo puede tener alguna vez repercusión en Paraguay?

–Creo que hombre o mujer, hoy día a nivel mundial está la noción que una persona accede al cargo por tener habilidad y por su desem­peño, hoy se piensa menos en el género. Hacer dema­siado hincapié si es hombre o mujer no resuelve la equi­dad y mantiene esa diferen­cia. Creo que Paraguay para cuando elija a una presidenta va a ser de forma muy natu­ral, y le votarán por ser una persona sobresaliente, una persona destacada y no por­que sea mujer.

Le elegirán porque es una dirigente buena o creen que vale la pena darle la respon­sabilidad de gobernar el país. En el caso de la presidenta Tsai es igual. Taiwán si bien es una sociedad patriarcal, hemos avanzado suficiente­mente en lo que hace a equi­dad de género, y conste que Asia es muy conservadora pero poco a poco está cam­biando. El tema del sexo ya no se debate.­­

PERFIL

ALEXANDER TAH-RAY YUI
ALEXANDER TAH-RAY YUI

Fecha Nac.: 22 de junio de 1964

Edad: 54 años

Formación: Es licenciado en Ciencias Políticas e Idiomas por la Universidad de Texas.

Maestría en Literatura Española por la Universidad de Texas.

Realizó el Programa Ejecu­tivo Escuela de Economía de Londres.

EXPERIENCIA: Especialista del Ministerio de Relacio­nes Exteriores.

Secretario de la Embajada de Taiwán en El Salvador.

Director general adjunto del Dpto. de Asuntos de Latinoamérica y el Caribe del Ministerio de Relacio­nes Exteriores de Taiwán.

Director general de la Ofi­cina Económica en Ginebra.