En política, el entreguismo se define como el sometimiento a las ideas ajenas, deponiendo las propias. También se define como la tendencia a vender los intereses patrios a intereses extranjeros. Lo dice el Diccionario de la Real Academia Española, no es una cuestión subjetiva. Al respecto del copamiento, se lo conoce como el hecho real que se concreta cuando un solo sector político ocupa todos los espacios de poder.

En la jornada de ayer se terminó de concretar el Operativo Copamiento. El Ejecutivo entregó uno de los bastiones que tenía el Partido Colorado desde hace cerca de 10 años: la Cámara de Diputados; la última vez que un liberal fue electo para presidirla fue en el año 2013. Paradójicamente, gracias a este acto de entreguismo también el Ejecutivo logra copar una de las últimas instituciones que le quedaba por manejar. Poco importa que se haya dado un portazo al equilibrio de poderes, principio fundamental de todo sistema democrático.

Todos los sectores de la pseudooposición aplauden esta entrega que les beneficia. Les beneficia en el presente y les beneficia aún más con vistas al futuro cercano que son las generales. Resulta que para lograr este cometido precisaban una figurita útil, un comodín. Este resultó ser Hugo Velázquez, quien, llevado por un desesperado electoralismo, está facilitándole a la pseudooposición cada paso que plantea. Este sector, ante la ausencia de liderazgos que aglutinen, juega todas sus cartas a profundizar cada vez más la brecha entre los dos movimientos de la ANR, sabe que la única forma de al menos intentar construir un discurso de victoria es que el Partido Colorado llegue dividido al 2023. Los que piensan la estrategia de los anticolorados también saben que lo mejor que les puede pasar es que sea Hugo Velázquez a quien eventualmente deban enfrentarse. Como es bastante improbable que sea el ganador de las internas, también saben que gracias a su afinidad con Añetete, es con ese sector con quien tienen más probabilidades de acordar que no apoye a quien resulte victorioso en la competencia al interior de los colorados. Como una muestra de amor, el actual vicepresidente de la República ya ha dicho que no se daría el abrazo republicano una vez concluida la interna.

Basta echar un vistazo a las instancias de poder que son manejadas por el Gobierno o cuenta con mayoría. Obviamente, el Poder Ejecutivo, la Cámara de Senadores, el Consejo de la Magistratura, el Jurado de Enjuiciamiento, la Contraloría General de la República, seis de nueve ministros de Corte que ingresaron en el período, los partidos de la pseudooposición que siguen la agenda al pie de la letra. Como muestra un botón, hace menos de tres años Patria Querida pedía el juicio político para el Vicepresidente, hoy entre los dos sellaron un matrimonio por conveniencia.

Una de las instituciones que faltaba era la Cámara de Diputados. Un copamiento político e institucional similar solamente visto en épocas de la dictadura. Sin embargo, tanto el Gobierno como los grupos de medios de comunicación alienados al Ejecutivo le siguen asignando al cartismo cada evento negativo que sucede en Paraguay. Un discurso que se destartala en su incoherencia.

El escenario nos muestra que una vez más, es la ANR la que puede ofrecer al electorado oficialismo y oposición. En las actuales circunstancias, Honor Colorado es la verdadera alternativa, la real oposición a este modelo político. Todo lo demás está alineado al actual oficialismo. Con el Operativo Copamiento quedó evidenciado que, para el oficialismo, su anticartismo y entreguismo son más importantes que su propio coloradismo.

El Ejecutivo entregó uno de los bastiones que tenía el Partido Colorado desde casi 10 años, la Cámara Baja, que fue presidida por un liberal en el 2013 por última vez.

Los que piensan la estrategia de los anticolorados también saben que lo mejor que les puede pasar es que sea Hugo Velázquez a quien eventualmente deban enfrentarse.

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