Con la entrada de la pandemia en Brasil, son miles los paraguayos que desean regresar al país. En primer lugar, porque las fuentes de trabajo se cerraron momentáneamente, y en segundo, y que es más preocupante, que la diseminación del COVID-19 en el vecino país está incontrolada y ostenta el triste honor de ser el que más infectados y fallecidos tiene en la región a causa del nuevo coronavirus.
A falta de transporte público de pasajeros, muchas veces los paraguayos deben recorrer grandes distancias para llegar al Puente de la Amistad y cruzar la frontera en busca de la seguridad de su tierra. Sin embargo, las puertas se cierran y deben quedar arriba de la estructura de cemento.
Ayer, un grupo de paraguayos continuaba varado en el puente esperando ingresar al país con las fronteras cerradas, pero los compatriotas suelen entrar de forma excepcional. Eran 147 connacionales en espera de ingresar al país, que una vez dentro deben guardar cuarentena obligatoria.
El pasado viernes, 76 paraguayos ingresaron al país y fueron derivados a un albergue temporal ante las disposiciones sanitarias por el coronavirus. La cuarentena se extendió hasta el 19 de abril.

