El virus se propaga y actualmente ya cir­cula en cuatro depar­tamentos, además de Asun­ción, y existe un paciente recuperado en Central. Con los nuevos test realizados en estos días se pudo comprobar que el coronavirus circula en los departamentos de Caa­guazú, con un caso confir­mado, y Alto Paraná, donde también hay un infectado.

En Asunción es donde más casos existen, 21 confirma­dos. En el departamento Central hay 13 personas con el virus y en Cordillera un portador, relacionado al caso dos que había llegado de Argentina. De acuerdo a los datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), el 62,2% de los casos confir­mados corresponde a hom­bres y el 37,8% a mujeres. Dos son niños de entre cinco y 14 años.

CONFIDENCIALIDAD

Por otra parte, el MSP recordó que la Constitución en su artículo N° 33 establece que la intimidad personal y familiar, así como el respeto a la vida privada, son invio­lables.

Así también reiteró la vigen­cia de la Resolución S.G. N° 146/2012 de esta cartera sani­taria que en su artículo N° 4 reza lo siguiente: “El perso­nal de salud tiene la obliga­ción de respetar y de proteger los derechos a la intimidad y a la privacidad de las perso­nas, por lo que en los servi­cios de salud queda terminan­temente prohibido filmar o fotografiar a usuarios sin su consentimiento”.

“Es importante que la ciuda­danía comprenda la necesi­dad de resguardar la identi­dad de aquellas personas que dieron positivo al COVID-19 y/o han fallecido a causa de esta enfermedad, como así también la de sus familiares, teniendo en cuenta la reper­cusión negativa que puede generar ese dato en la ciuda­danía”, indicó la cartera.

“Se insta también a las empre­sas, comercios y otros servi­cios de atención a la salud a manejar con responsabili­dad la información que reci­ben con respecto a los casos sospechosos de sus emplea­dos y usuarios, quienes se merecen respeto y tranqui­lidad ante este tipo de situa­ciones. Igualmente, eso evita­ría una paranoia innecesaria tanto en los clientes como en la comunidad”, sino prepa­rar el sistema de salud para el pico más alto de la epidemia”, agregó. “Además de la psicosis general que puede causar, los familiares y enfermos corren el riesgo de sufrir discrimi­nación social y todo tipo de amedrentamientos por parte de algunas personas que des­conocen el manejo de pacien­tes con este virus, como ya ha pasado en varias comunida­des de nuestro país”, recordó.