Pedro Juan Caballero. Corresponsal.
El comandante de la Policía, Bartolomé Báez López, llegó a la capital departamental el pasado miércoles, en horas de la noche. Su visita, según dijo, fue para interiorizarse de los pormenores de la investigación sobre el mortal atentado que sufrió la abogada Laura Casuso el lunes pasado.
Para tal efecto, mantuvo una reunión a puertas cerradas con personal de Homicidios a cuyo cargo se encuentra el caso. El alto jefe policial, quien vino acompañado del subcomandante, también dijo que su presencia era para dar apoyo a la agente fiscal Sandra Díaz, encargada de llevar adelante las averiguaciones del caso. El comandante también mantuvo una reunión con la representante del Ministerio Público. A pesar del “apoyo” del alto mando policial, los investigadores aún no tienen pistas de los autores.
Por otro lado, la fiscala Alicia Sapriza, que integra el grupo de fiscales que investigan la muerte de la abogada Laura Casuso, afirmó que no se robó ningún teléfono a la extinta defensora del narco “Pavão”.
En este sentido, desmintió la información proporcionada por la Policía que la víctima había recibido una llamada telefónica antes de ser muerta a tiros por sicarios al mando de la mafia de frontera. Dijo que algunas personas ya prestaron declaración testifical ante el Ministerio Público, testigos que afirmaron que Casuso no tenía ningún teléfono celular cuando estaba dentro de un templo masónico femenino a pesar de que ayer se conocieron nuevos videos de cámara de seguridad que muestran que la mujer sí tenía un teléfono en la mano.
También, la amiga de la abogada, Celeste Giménez, admitió que tomó el teléfono celular cuando Casuso estaba tendida, pero dijo que lo volvió a depositar en el mismo lugar aterrada por la situación de la mujer que yacía sobre un charco de sangre.
Fuentes del submundo delictivo revelaron temer que la Policía involucre a gente inocente en la muerte de la ahora ex defensora legal del narcotraficante Jarvis Chimenes “Pavão” y de Marcelo “Piloto” Pinhero.

