Números de teléfonos que aparecen dentro de una web creada para denunciar justamente a mensajes de spam o promociones, están vinculados a internos de las cárceles de Tacumbú y del Buen Pastor, desde donde hacen llamadas extorsivas. La facilidad con que se venden gigantescas bases de datos representa un peligro para la seguridad de las personas.

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La Nación puso en evidencia en su publicación de ayer la manera en que fácilmente se puede acceder, en el mercado ilegal, a bases de datos de miles de personas que vulneran totalmente la privacidad de las mismas. Hoy presentamos una de las aristas –quizás, la más peligrosa– de esta exposición al límite de datos e informaciones personales en manos de desconocidos.

Varios números que están dentro de la cantidad de bases de datos a los que accedió La Nación del mercado negro (una base contenía 10.000 números de teléfonos con todos los datos, y la otra 30.000 nombres, también con información acabada de cada persona) aparecían también dentro de los registros de la web listahu.org, una plataforma web creada en el 2015 para denunciar mensajes spam que llegaban –y que siguen llegando– a los teléfonos celulares, ofreciendo cualquier tipo de servicios o promociones.

La web listahu.org, creada por Marcelo Elizeche, sirve justamente para denunciar los números que envían estos mensajes molestosos. La plataforma –que tiene actualmente 6.738 registros (es decir, números denunciados)– permite identificar qué tipo de molestias ocasionan, dando tres opciones; estafa, extorsión y spam. La mayoría de las denuncias son por spam, aunque hay también un porcentaje importante por estafa y extorsión.

En ese contexto, un par de números de teléfonos que figura entre los denunciados en listahu.org por extorsión, está vinculado a personas que guardan reclusión en las cárceles de Tacumbú y Buen Pastor. En Facebook, ambas personas vinculadas a los números de teléfonos denunciados levantan fotos desde sus sitios de reclusión. El hombre, desde la penitenciaría de Tacumbú, la mujer, por su lado, desde el Buen Pastor.

En efecto, desde Tacumbú confirmaron a La Nación que hay permiso para que en ciertos sectores los reclusos puedan acceder a internet, hacer llamadas, o comunicarse vía Whatsapp. A su vez, la Policía Nacional también registra denuncias de llamadas extorsivas que se hacen desde las penitenciarías.

El descontrol que existe sobre la base de datos con información privada de las personas es tal que, hasta ahora, lo único que resulta para evitar al menos recibir estos mensajes de "promociones" o no caer en las llamadas extorsivas, es denunciar los números a la plataforma de listahu.org. Sin embargo, se trata de una iniciativa ajena a toda acción estatal por resguardar la intimidad de la ciudadanía.

Una APP para identificar

Elizeche dijo a La Nación que está trabajando actualmente para crear una aplicación de listahû que se pueda instalar en el teléfono celular, de tal modo que cuando se reciba una llamada o mensaje desde uno de estos números denunciados directamente figure como un número para ignorar, y entonces la comunicación no se concrete, es decir, lograr un bloqueo inmediato.

La fiscala Irma Llano, especializada en delitos informáticos, aseguró igualmente a La Nación que cualquiera que tenga una cantidad inmensa de datos privados puede utilizar esos datos para cualquier fin. Con el cruce de información entre lo que figura en listahu.org y los números denunciados, el equipo de La Nación confirmó que las personas vinculadas a esos números de teléfonos están en reclusión.

Llano dijo además que con una base de datos frondosos y con información precisa, se puede crear una ingeniería social que ayude a delincuentes a forzar estafas, extorsiones y hasta analizar perfiles para orquestar un secuestro. "Necesitamos una ley de protección de datos ampliada con fines de resguardar la privacidad de las personas", aseguró Llano.

Los números telefónicos que aparecen denunciados por extorsión están vinculados a estas personas recluidas en Tacumbú y Buen Pastor.
Los números telefónicos que aparecen denunciados por extorsión están vinculados a estas personas recluidas en Tacumbú y Buen Pastor.

La compra de base de datos

El equipo de La Nación Investiga compró dos bases de datos con un total de 40.000 nombres del mercado negro. Estos archivos contiene la información precisa de 40.000 ciudadanos paraguayos. En qué trabajan, dónde viven, sus números de teléfono, si son pequeños o medianos empresarios, si son funcionarios públicos o si están en aprietos económicos.

Obtener la información de esta cantidad de personas apenas costó G. 750.000.

Los vendedores fueron dos jóvenes que operan en Fernando de la Mora y la zona del Mercado 4. Ambos dijeron que la información es "especial" para casas de créditos, de electrodomésticos, o afines.