Durante la homilía de hoy, el obispo de Encarnación criticó los privilegios desmedidos y dijo que la justicia que no es eficaz no es verdadera justicia.

En la mañana de este martes se llevó a cabo el sexto día del novenario de la Virgen de Caacupé con el tema “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia”. La homilía estuvo a cargo del obispo de la Diócesis de Encarnación, monseñor Francisco Javier Pistilli.

“La justicia de Cristo, el justo, es el bien que algunos sabios y entendidos olvidan y que los humildes comprenden. Es el bien que la autoridad debe cuidar velando por el pueblo que le es confiado, es el bien que debe arraigar en los corazones de todos par unir a todos en la paz. No olvidemos que la justicia de Dios es superior a la justicia humana” señaló durante una parte de la misa.

Pistilli aseguró que la justicia es el fundamento del bien común que debe prevalecer, sostener, orientar y definir todas las expresiones de la justicia. Las relaciones de los individuos entre sí, de la comunidad y de la sociedad, debe de brillar siempre la igualdad.

“La justicia debe ser igual para todos, al igual que la objetividad y la imparcialidad. Una justicia que no sirve a la vida no es justicia. La injusticia aplica otros conceptos. Los privilegios desmedidos, la llamada justicia para unos y para otros la impunidad de los que no cumplen con la comunidad, las lagunas legales en beneficio personal o las leyes excesivas que agobian y oprimen al que ya no puede cumplir en situación de desigualdad estructural y real respecto de otros. La justicia que no es eficaz en su servicio no es verdadera justicia y se vuelve instrumento de corrupción que denigra al ser humano, perturba, diluye y rompe la convivencia, desacredita las instituciones y a las personas responsables del bien social” afirmó.

Así también, el obispo de Encarnación sostuvo que la mediatización de la justicia y la judicialización de la política también puede derivar en injusticias, al debilitar la credibilidad de las instituciones.

En otro momento dijo que la equidad contribuye al desarrollo y progreso social, basada en la convivencia justa y en la paz.

“Lo humano no puede ser excluido ni sustituido por alguna ideología totalitaria o un autoritarismo pragmático que son realidades dispuestas a usar la violencia para imponer un orden de sumisión, no de convivencia en comunidad. La justicia y la caridad no son contrarias, la verdadera justicia solo es plena cuando es abrazada y elevada en el amor a los más desfavorecidos”, aseveró. Además, Pistilli abogó por consideraciones especiales con los más vulnerables.

Finalmente, habló de un propósito sencillo a los peregrinantes y de recoger sus respectivas basuras durante su visita a la Villa Serrana. “Quedan toneladas de basuras en nuestro paso por Caacupé. No es justo que otros deban recoger la basura que vos tiraste en cualquier parte. Para ser justo limpia tu desorden y si alguno no puede hacerlo porque está enfermo, ayúdalo por caridad y si ves que alguno que está sano no lo hace, dale el buen ejemplo, no pelees. Si es posible corregirlo, hacelo con suavidad y respeto porque el bien mayor es tu hermano, es tu prójimo. Comencemos a practicar la justicia en las cosas sencillas pero necesarias en cada día” aseguró.