El ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Joaquín Roa, manifestó este jueves que hay varias personas que no quieren que siga en el cargo y negó los cuestionamientos en su contra por la entrega de víveres de mala calidad a los damnificados de Pilar y otras ciudades del departamento de Ñeembucú.

“Quisiera aclarar a la ciudadanía que el mal estado de los alimentos es totalmente falso. Nosotros estábamos retirando los panificados de una panadería, quien ganó la licitación. El tamaño de los kits responde a una rápida intervención y mayor alcance de familias”, dijo el secretario de Estado, en entrevista con la 970 AM.

Sostuvo que los alimentos entregados a los afectados por la crecida son los recomendados para este tipo de situaciones. Destacó que la asistencia sigue en las zonas rurales del departamento de Ñeembucú y con mayor cantidad de insumos por la situación atravesada por los damnificados.

Indicó que en el casco urbano de Pilar la situación no está comprometida porque funcionan los puestos de trabajos, siendo más fácil para los pobladores acceder a comida “por llamarlo de una manera”. Destacó que él responde al presidente de la República, a pesar que muchos no están a favor de su gestión al frente de la SEN.

“Muchos no están a favor de mi gestión pero yo respondo al presidente de la República, entonces el único que podría removerme es el señor (Mario) Abdo Benítez. Nosotros continuamos trabajando, ayer entregamos los últimos 5.000 kits que nos solicitaron”, agregó Roa.

El senador liberal, Víctor Ríos, cuestionó este jueves al ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) por la entrega de víveres de mala calidad a los damnificados de la ciudad de Pilar. A su criterio, el secretario de Estado debe salir del cargo y anunció que buscará una interpelación por los cuestionamientos en su contra.

La ciudad de Pilar y todo el departamento de Ñeembucú atraviesa uno de los peores momentos de los últimos tiempos como consecuencia de las lluvias e inundaciones. Desde la semana pasada la situación se volvió más crítica y varios damnificados se quejan por la mala calidad de los víveres de la SEN, así como la priorización a los amigos y operadores políticos.