Paraguay registró un número significativo de habitantes que dejó de tener consigo una herra­mienta financiera útil en todo el mundo, tras una normativa que impuso un límite de inte­rés y provocó que el negocio ya no sea tan rentable para, en especial, los bancos. Pero una posible revisión a la ley de tarjetas ayudará nuevamente a que ese segmento se mueva y resultará muy positivo para la economía y para todo el país.

Así enfatizó el nuevo CEO de Itaú Paraguay, André Gailey, ya que la ley que topea el inte­rés de tarjetas de crédito dejó a muchas personas excluidas de este sistema, y hoy están accediendo a medios de pagos y financiamientos más caros. “Nuestra percepción es que un ajuste en la ley ayudará a una mayor inclusión finan­ciera y reduciría el nivel de efectivo que hay en la econo­mía, así como ayudar a apa­lancar las ventas y a créditos más baratos”, acotó.

Gailey reiteró que con esto habrá una gran oportuni­dad para el país, cambiando la dirección de la inclusión bancaria y financiera, con una revisión de la norma­tiva. Mientras que José Brí­tez, director de Banca Per­sonal, mencionó que todo el sistema financiero tiene una esperanza para que se realice la revisión.

Desde la Asociación de Ban­cos del Paraguay (Asoban) ya están trabajando con los diferentes actores, ya que está bien comprobado que la ley tuvo un impacto que no era el espíritu de la norma­tiva. “Esto lo sintió el sector comercial en una merma en sus ventas, lógicamente por un menor acceso al crédito de las personas y el Gobierno también recibe menos recau­dación”, dijo.