La controversia en torno al acuerdo de precios de energía con Bra­sil tendrá un impacto limi­tado en el perfil crediticio de Paraguay, según indicó ayer Moody’s en un informe com­pleto sobre la situación local.

“La reciente disputa política destaca nuestra evaluación de la débil fortaleza institu­cional de Paraguay, a pesar de una gestión fiscal fuerte y conservadora. Esto se incor­pora en el perfil de crédito soberano. De vez en cuando surge una discordia polí­tica, pero es poco probable que afecte materialmente la dirección de la política del país”, enfatiza el reporte de la calificadora internacional.

Aunque en el corto plazo, los eventos podrían conducir a resultados más débiles en los indicadores económicos; en la actualidad, no se anticipa que el desempeño de fin de año se desvíe del escenario de refe­rencia de Moody’s. “Todavía esperamos que el déficit fiscal alcance el 1,3% del PIB, tanto en el 2019 como en el 2020, y que la economía se expanda en 3,5% en el 2019 y 4,0% en el 2020”, menciona.

Si bien es probable que los ingresos fiscales relacio­nados con Itaipú dismi­nuyan un poco (actual­mente alrededor del 1,5% del PIB anual), se espera que el impacto crediti­cio sea contenido debido al fuerte perfil fiscal de Paraguay. El impacto fis­cal general dependerá de la combinación de políticas del gobierno con respecto al aumento de las tarifas de energía a los consumidores nacionales y/o la entrega de beneficios a la Ande. “Obser­vamos que Paraguay tiene una carga de deuda pública muy baja (15% del PIB) y una carga de intereses (6% de los ingresos)”, resalta.

En el frente externo, la rene­gociación de los precios de la energía probablemente con­ducirá a menores ingresos por exportaciones relacio­nadas con la electricidad, que fueron alrededor del 5% del PIB anualmente. Esto se debe a que los términos del Tratado de Itaipú, que rige el intercambio de energía, ya estipula el vencimiento del acuerdo de fijación de precios actuales en el 2022, cuando el costo de la construcción de Itaipú está pagado.