El déficit fiscal de la administración central del Paraguay, considerando los últimos 12 meses, es de 1,2% del Producto Interno Bruto (PIB); es decir, de unos US$ 331,81 millones, según informe de la situación financiera presentada por la directora de Política Macro Fiscal, Viviana Casco. De esta forma se situó dentro del rango estipulado por la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Sin embargo, al cierre del primer mes de este año, la administración central registró un superávit de G. 365,7 mil millones, unos US$ 61 millones que representa el 0,1% del PIB. Asimismo, se registró un superávit operativo de G. 480,5 mil millones, aproximadamente US$ 80 millones, representando el 0,2% del PIB, lo cual indica la viabilidad de las operaciones.

“Si consideramos los últimos 12 meses un ahorro fiscal del 0,7% y un déficit fiscal del 1,2% sobre el PIB”, manifestó la directora de Política Macro Fiscal. Agregó que en cuanto a los ingresos tributarios, el informe señala que se registró una leve disminución de 2,3%, en tanto que los gastos crecieron a una tasa del 20,8%. Dicho incremento está explicado principalmente por el crecimiento en Donaciones (105,9%), uso de Bienes y Servicios (94,3%) y Prestaciones Sociales (33,7%).

AHORRO FISCAL

A G. 1,683 billones, unos US$ 278,6 millones en el cambio actual, ascendió el ahorro fiscal registrado por la administración central durante todo el año pasado. Esa cifra representó una caída del 43% en comparación al superávit operativo observado en el 2017, que fue de G. 2,951 billones, aproximadamente US$ 488,5 millones.

Con relación al PIB del país, el ahorro fiscal del 2018 representó menos del 1% del producto, debido a que apenas llegó al 0,7%. El ahorro fiscal es el resultado obtenido del cálculo entre ingreso total menos el gasto obligado total para el funcionamiento del Estado.

El principal motivo por el cual se registró un ahorro fiscal muy reducido es la cantidad de dinero destinado a salarios del total ingresado a través de la recaudación impositiva. El informe del fisco señala que de cada 100 guaraníes canalizados en concepto de ingreso tributario (proveniente de impuestos), 71 guaraníes fueron destinados a salarios.