El crecimiento económico de Paraguay se verá moderado el próximo año, pero se mantendrá fuerte después de un saludable consumo privado y un repunte en la inversión fija. Un riesgo a la baja clave para las perspectivas proviene del entorno externo, en el que una desaceleración en Argentina o Brasil, los principales socios comerciales, podría mermar el desempeño del sector externo, señala el informe mensual de Latin Focus, de FocusEconomics.

Los panelistas internacionales de la entidad esperan un crecimiento del 4,1% en 2019, que se mantiene sin cambios respecto a la estimación del mes anterior, y del 3,9% en 2020.

“Los datos disponibles indican que la economía perdió ritmo en el tercer trimestre, luego de un crecimiento sobresaliente en el segundo trimestre impulsado por el fuerte gasto de capital y el aumento de las exportaciones. La actividad económica anual se desaceleró notablemente en agosto debido a la reducción de la actividad en los sectores de la construcción y la ganadería, lo que apunta a enfriar la actividad del sector privado en el tercer trimestre en comparación con el segundo trimestre”, menciona el reporte.

Por el lado del gasto, las menores entradas de remesas en julio y agosto, principalmente las provenientes de Argentina, junto con el aumento de las presiones inflacionarias, probablemente redujeron los ingresos de los hogares y, por lo tanto, el gasto privado en el trimestre. Mientras tanto, una marcada contracción de las exportaciones en el tercer trimestre, en gran parte de la soja y el ganado, probablemente arrastraron el crecimiento general, menciona el informe.

Los datos recibidos sugieren que la economía latinoamericana se mantuvo débil en el tercer trimestre. FocusEconomics estima que el crecimiento del PIB regional (que excluye a Venezuela ) se mantuvo prácticamente sin cambios, avanzando poco a poco desde el 1,7% del segundo trimestre hasta el 1,8% interanual. El resultado del segundo trimestre marcó el peor desempeño en un año, ya que las conmociones en los principales jugadores de Argentina y Brasil frenaron el crecimiento.