Ideal para los amantes de la gastronomía paraguaya, pero que a la vez valoran las incorporaciones que permiten elaborar una cocina local con toques especiales, para que la digestión resulte más ligera con técnicas europeas que aplican en los platos paraguayos, es la propuesta de Cocina Clandestina.

Una nueva opción, cuyo proyecto ya es de años que tuvo que parar y hace tres meses materializaron lo que una vez inició en un tinglado, y ahora ya cuenta con toda la infraestructura, cuyo nombre hace alusión por estar alejado de la zona top de la gastronomía, pero que sumerge a los visitantes a una serie de platos nacionales re-inventados, conceptualizados y maridados para que disfruten de una velada con carácter nacional.

Así lo señaló Sergio González, propietario y chef formado en Francia, que implementó lo adquirido a la peculiar cocina tradicional paraguaya, con ingredientes locales y agroecológicos para su cocina de autor.

“La propuesta es generar más que comida un contenido con enfoque en lo cultural y lo nuestro, con matices nativos tanto en la elaboración de los platos como en la decoración, los materiales y la ambientación que ofrecemos”, expresó.

Cocina Clandestina está habilitada en horario nocturno, de martes a sábados y domingos al mediodía, con capacidad para 65 comensales, y está pensado con el fin de revalorizar la materia prima paraguaya, a más de trabajar con productos orgánicos de estación, apoya a los pequeños productores nacionales. En cada velada buscan rescatar el valor del encuentro, del compartir entre amigos y familia para descubrir los nuevos sabores de la tierra paraguaya con buena música paraguaya.